10/06/2026
Hay celebraciones que se preparan con las manos, pero se viven con el alma.
La celebración de la Primera Comunión de los niños del Colegio Benedictino reunió a familias, amigos y seres queridos en el Hotel InterContinental Movich Medellín para celebrar un día lleno de fe, amor y gratitud.
Entre los niños estaba mi hija, haciendo de este día algo aún más especial para mí...💝
Para acompañar esta celebración creamos una hermosa torta de cuatro pisos y cerca de mil dulces artesanales, muchos de estos dulces desaparecieron en cuestión de minutos.
Algunos hicieron parte de la mesa principal y otros fueron compartidos entre las familias e invitados. Brigadeiros de chocolate, limón, café, leche en polvo y coco, preparados con el mismo cariño y dedicación que merece un momento tan significativo.
Esta celebración tuvo para mí un significado muy especial, la viví como mamá, acompañando a mi hija en uno de los momentos más importantes de su camino de fe, pero también como repostera, creando cada detalle de la mesa dulce, y también por liderar gran parte de la logística y coordinación de una celebración para 50 niños y sus familias, en un evento que reunió más de 300 personas.
Fueron meses de trabajo, desafíos, aprendizajes y muchos momentos que hoy recuerdo con gratitud.
Pero más allá de los sabores, los colores o los detalles, lo que realmente hizo especial este día fue el significado de lo que se celebraba: un paso importante en el camino de fe de estos niños, rodeados del amor de sus familias y de una comunidad que los acompañó con alegría.
Los recuerdos, las emociones y la gratitud de haber sido parte de este día permanecerán para siempre..🙏🏼
Foto:
Decoración:
Enseres:
Anny Vasconcelos Repostería Fina
♡ Experiencia con intención ♡