16/05/2026
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¿Saben por qué Ibagué sigue siendo una de las ciudades menos industrializadas de Colombia?
🚨 Si quieres apoyar para que no cerremos, por favor leer y compartir.
Mi nombre es Julián Bobadilla, joven empresario licorero de la ciudad de Ibagué, y hoy quiero mostrar cómo intentar hacer empresa de manera legal y formal puede terminar costando la vida a una empresa.
Para poder trasladar mi empresa de una bodega a otra dentro de la misma ciudad, debo cumplir varios requisitos exigidos por la Rentas Tolima. Uno de ellos depende directamente de la Secretaria de planeación de Ibagué: el certificado de aptitud de uso de suelos, documento donde se determina si la actividad económica puede desarrollarse o no en ese sector.
🛑 ¿Dónde está el problema?
La actividad económica de producción de licores está agrupada en una sola categoría: “Destilación, rectificación y mezcla de bebidas alcohólicas”.
Las dos primeras actividades sí generan un alto impacto industrial, ya que implican procesos con residuos líquidos, emisiones atmosféricas y uso de calderas, por lo cual requieren zonas industriales catalogadas como de “alto impacto” Las cuales en Ibagué son MUY difíciles de conseguir por no decir que imposible.
Pero mi empresa NO realiza destilación ni rectificación. Nosotros únicamente realizamos mezcla de bebidas alcohólicas, específicamente licor de café (compramos el café, lo mezclamos y envasamos), un proceso de impacto mínimo, equivalente a una panadería o carpintería, no generamos residuos liquidos, ni sólidos peligrosos diferentes a los que podría generar una vivienda.
Aun así, desde Planeación Municipal están tomando toda la actividad como si fuéramos una gran industria de destilación, y por eso no autorizan el uso del suelo (documento imprescindible para el permiso en la gobernación)
Después de mucho esfuerzo, logramos reunirnos con la gobernadora Adriana Magali Matiz y su equipo de trabajo para destrabar el proceso ante la entidad representada. Pero ahora es la secretaria planeacion de Ibagué la que no nos permite avanzar.
Y aquí nace la gran pregunta:
¿Cómo esperan que una ciudad crezca industrialmente y genere empleo si a quienes intentan formalizarse y hacer las cosas bien les ponen barreras que terminan llevándolos al cierre?
Detrás de esta empresa no hay una multinacional.Hay más de 10 años de esfuerzo, sacrificios, inversión y trabajo intentando sacar adelante empresa tolimense desde cero.
No estamos pidiendo privilegios.Solo pedimos que se analice nuestro caso de manera justa y acorde a la realidad de nuestro proceso productivo.
Porque en Colombia no debería castigarse a quien quiere trabajar legalmente.