21/09/2026
asi es colombia es nuestro cuerpo trabajando con mas amor
ARTÍCULO #32
COLOMBIA: UN SOLO CUERPO, DOS MANOS Y UN MISMO CORAZÓN.
Después del Día Internacional de la Paz, hay una imagen que no he podido sacar de mi cabeza:
¿Qué pasaría si dejáramos de imaginar a Colombia como dos bandos enfrentados y comenzáramos a verla como lo que realmente es: un solo cuerpo?
En la segunda vuelta presidencial de 2026, las dos candidaturas terminaron con porcentajes muy cercanos: 50,49 % y 49,51 %.
Pero Colombia es mucho más que un resultado electoral.
Colombia no es un porcentaje.
Colombia somos todos.
Pensemos en nuestro propio cuerpo
Tenemos una mano derecha y una mano izquierda.
Una está a un lado.
La otra está al otro.
Pero cuando nos levantamos y nos lavamos la cara, ninguna de las dos le pregunta a la otra de qué lado está.
Las dos trabajan.
Una puede sostener el jabón mientras la otra abre la llave.
Una puede lavar el rostro mientras la otra sostiene la toalla.
Y cuando necesitamos alimentarnos, vestirnos, trabajar, abrazar a alguien que amamos o ayudar a otra persona, las dos manos hacen parte del mismo cuerpo.
Ninguna necesita destruir a la otra para cumplir su función.
¿Y si Colombia hiciera lo mismo?
Durante demasiado tiempo hemos utilizado las palabras derecha e izquierda no solamente para describir posiciones políticas, sino también para etiquetar personas.
Y ahí comienza un problema mucho más profundo.
No todas las personas que se identifican con la izquierda son guerrilleras.
No todas las personas que se identifican con la derecha son paramilitares.
Una posición política no convierte automáticamente a una persona en integrante de un grupo armado.
Pensar diferente no convierte a nadie en enemigo.
Podemos tener ideas políticas diferentes, votar diferente, defender proyectos de país diferentes y, aun así, seguir siendo colombianos.
Seguimos siendo vecinos.
Seguimos siendo familiares.
Seguimos siendo compañeros.
Seguimos siendo seres humanos.
La paz también empieza aquí
La mano derecha no deja de pertenecer al cuerpo porque la izquierda exista.
Y la izquierda tampoco necesita desaparecer para que la derecha pueda existir.
El cuerpo necesita a las dos.
Colombia también necesita aprender a convivir con sus diferencias.
Eso no significa pensar igual.
No significa renunciar a nuestras convicciones.
No significa dejar de debatir.
Significa comprender que una democracia puede tener desacuerdos profundos sin convertir cada desacuerdo en una guerra entre ciudadanos.
La paz comienza también cuando dejamos de deshumanizar al otro.
Cuando podemos decir:
“Pienso diferente a ti, pero te respeto.”
“Defiendo otra idea, pero no necesito convertirte en mi enemigo.”
“Puedo cuestionar tus argumentos sin atacar tu dignidad.”
Una pregunta para todos
Quizás la verdadera pregunta no sea solamente:
¿Quién tiene la razón?
Quizás también deberíamos preguntarnos:
¿Queremos tener la razón a cualquier costo o queremos tener país?
Porque podemos pasar muchos años intentando demostrar que nuestra mitad es mejor que la otra.
O podemos comenzar a comprender que Colombia necesita sus dos manos para cuidar su propio cuerpo.
Necesita sus diferencias.
Necesita sus voces.
Necesita sus debates.
Necesita sus desacuerdos.
Pero necesita, sobre todo, recordar que detrás de cada posición política hay personas, familias, historias y seres humanos que también quieren vivir en paz.
Colombia no necesita dos países
Necesita aprender a ser un solo país capaz de convivir con sus diferencias.
Y quizá esa sea una de las mayores inversiones que podemos hacer en nuestra nación:
Invertir en escuchar.
Invertir en comprender.
Invertir en respetar.
Invertir en convivir.
Porque cuando las dos manos dejan de pelear y comienzan a trabajar juntas, el cuerpo entero puede cuidarse mejor.
Y Colombia…
Colombia es nuestro cuerpo.
Por: Roberto Clemente Berrio Anaya
Psicólogo.
CORPORACIÓN OCHO PRINCIPIOS®
Transformamos vidas, personas y organizaciones.
Método Ocho Principios®
Una reflexión para todos los colombianos, independientemente de su posición política.