El vino Montilla-Moriles nace en el corazón de Andalucía, al sur de la provincia de Córdoba, en una tierra bañada por el sol, de suelos calizos y con una herencia vinícola milenaria. Sus orígenes se remontan a la época romana, aunque fue en la Edad Media y, sobre todo, durante la expansión del comercio con América en el siglo XVI, cuando estos vinos comenzaron a forjar su reputación. Su carácter ú
nico se debe, en gran parte, a la variedad Pedro Ximénez, uva emblemática de la zona, y a su particular proceso de crianza bajo “velo de flor”, una técnica tradicional que otorga complejidad, aroma y elegancia al vino. En 1932, Montilla-Moriles fue reconocida oficialmente como Denominación de Origen, siendo una de las primeras de España. Desde entonces, se ha consolidado como un referente de vinos generosos, dulces naturales y blancos de alta calidad, exportando su esencia a todo el mundo. Más que un vino, Montilla-Moriles es historia, cultura, paisaje… y pasión embotellada