05/09/2026
🇪🇸
Si hablamos de vendimias en general, 2025 fue un año pésimo. Dos veces pesé la uva esperando haberme equivocado en la primera pesada, pero el resultado fue exactamente el mismo: en total, 453 kilos de Listán Negro y 113 kilos de Listán Blanco.
En mi mente había repasado previamente una y otra vez la futura cosecha, y ya me veía haciendo, dentro de mis modestas posibilidades de pequeño elaborador, unas cantidades decentes de aquel o de este otro vino. Siempre me sucede que tiendo a ser mucho más optimista que lo que la cruda y dura realidad finalmente dicta.
Lo tenía todo listo desde hacía semanas para hacer dos vinos tintos, un vino rosado, un vino naranja y tres vinos ancestrales, pero tras la segunda pesada, no pude más que verificar que, efectivamente, solo tenía uva para hacer apenas una pequeña cantidad de vino tinto y una aún más pequeña cantidad de vino naranja. Así las cosas, en el último momento me aventuré a tomar la decisión de separar 130 kilos de uva tinta para hacer, además, una pequeña cantidad de vino rosado, justo unos segundos antes de que estos acabasen también en la despalilladora que rápidamente se iba tragando el listán negro que acabaría por convertirse, tiempo después, en mi único, y escaso también, vino tinto del año 2025.
De aquella decisión tomada en el último instante y otras vicisitudes de las que no hablaré hoy, de aquella particular gestión de lo siempre incierto, nacieron finalmente estas 63 botellas de Principio de Incertidumbre: Cariño.
Juan Felipe García.
Finca Marañuela.
Slow Wines for a Fast World.
🇮🇨 Valle de La Orotava, Tenerife, Islas Canarias.
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