13/10/2026
“El vino lleva alcohol, que es veneno, pero también favorece la sociabilidad”.
Este es el titular de una entrevista al crítico de vinos de El País, escrita por una periodista de El País, y que ha publicado El País.
(¿He dicho ya El País?)
Muy de vez en cuando me sacan ese tema: que el alcohol es dañino, que el vino es malo por muchos estudios que avalen que no, que lo ideal es alcohol cero...
Intento torear a quien me lo pregunta, porque lo que pienso es similar a esto que le escuché a Joaquín Sabina.
Al cantante, taurino declarado, le preguntaron por las corridas de toros.
Respondió pausadamente:
—Yo no discuto con un anti taurino, porque tiene razón. Las corridas de toros se acabarán, y se tienen que acabar... y hasta es lógico, y normal, y civilizado que se acaben, pero yo seguiré yendo hasta que se acaben.
Respondo lo mismo: yo no discuto con alguien que dice que el alcohol es malo, porque tiene razón. Pero yo seguiré bebiendo hasta que me lo prohiban.
Y además estoy de acuerdo con el crítico: lo que te envenena te lo compensa con los momentos de felicidad, amistad y amor que lleva compartir una botella de vino. Pocas cosas tan sencillas lo consiguen.
Pascual Drake.
pd. Dice en la entrevista: El vino antes tenía un 12% de alcohol, cantidad pequeña comparada con otras bebidas. También tiene resveratrol, un antioxidante, y otras vitaminas, además del efecto euforizante, ya que si te deprimes tu salud decae. La socialización es un mecanismo de salud. Las borracheras son malas, pero el vino con moderación es un placer.
pd2. Moriré felizmente envenenado.