30/07/2026
Cada masa lleva su propio ritmo. Y la nuestra no tiene prisa. ✨
La fermentación es la magia de esto: desarrolla el sabor, da fuerza a la masa y crea esa miga ligera y llena de alveolos que tanto nos chifla. 🥖🫧
Pero aquí no mandan los relojes. La temperatura, la hidratación y la fuerza de la masa madre marcan el paso. Por eso, en lugar de contar las horas, aprendemos a leer las señales:
📈 El volumen crece a su ritmo.
🫧 Las burbujas asoman en la superficie.
🤲 La textura se vuelve ligera, elástica y suave al tacto.