13/09/2022
De todas las formas que tiene el cerebro para evocar ciertos recuerdos, para mí la más peculiar es aquella que se genera a través del sabor. Todo el que emigra suele extrañar muchas cosas de su tierra, en mi caso son sus sabores, cada sabor tiene un recuerdo específico como las empanadas del mercado de Chacao en Caracas, o los sándwiches de pernil de Doña Inés en la Unión, las hallaquitas que vendía una señora a la entrada de Sabas Nieves o los cachitos de la panadería La Flor de Altamira.
Estando aquí en España he buscado la forma de conectar con esos sabores que me traen recuerdos cocinando para mi familia o amigos y siempre sale el comentario de " Y si los vendes???". De ahí nace esta idea de El horno de Enrique, un proyecto basado en compartir esos recuerdos a través de los sabores de Venezuela.