30/08/2026
Palmento Costanzo es una bodega que, a través de sus vinos, explican el Etna sin necesidad de palabras. Está situada en Passopisciaro, en la ladera norte del volcán, dentro de la Contrada Santo Spirito: un paisaje de terrazas de piedra volcánica, viñas viejas y suelos negros nacidos de antiguas coladas de lava.
La familia Costanzo recuperó un antiguo palmento, el lugar tradicional donde se elaboraba el vino, y lo integró en un proyecto que mira al futuro, aunque conserva profundamente el alma del territorio.
Sus viñedos, cultivados en ecológico, ascienden entre los 600 y 800 metros de altitud. Allí la vid convive con fuertes contrastes térmicos, viento constante y una tierra mineral que marca cada racimo.
Trabajan exclusivamente con variedades autóctonas. Para los tintos, las protagonistas son 𝗡𝗲𝗿𝗲𝗹𝗹𝗼 𝗠𝗮𝘀𝗰𝗮𝗹𝗲𝘀𝗲 y 𝗡𝗲𝗿𝗲𝗹𝗹𝗼 𝗖𝗮𝗽𝗽𝘂𝗰𝗰𝗶𝗼. La primera aporta elegancia, frescura, notas de fruta roja, flores, especias y ese carácter mineral tan reconocible del Etna; la segunda completa el conjunto con color, cuerpo y una fruta más cálida. Juntas dan tintos vibrantes, finos y con una personalidad tremenda.
En blancos, la gran reina es la 𝗖𝗮𝗿𝗿𝗶𝗰𝗮𝗻𝘁𝗲, una variedad que en altura conserva una acidez preciosa y ofrece vinos tensos, cítricos y salinos, con recuerdos de flores blancas, hierbas mediterráneas y piedra húmeda. La acompaña la 𝗖𝗮𝘁𝗮𝗿𝗿𝗮𝘁𝘁𝗼, que suma amplitud, fruta y una textura más envolvente.
En cada copa de los vinos de Palmento Constanzo aparece esa mezcla tan especial de lava, altitud, viñas centenarias y Mediterráneo.