14/07/2026
Cómo hacer La pregunta!?
Hay preguntas que llegan cuando uno ya tiene la respuesta, aunque todavía no lo sepa.
El mensajero tocó la puerta un martes cualquiera.
Era una caja pequeña. Sin cumpleaños. Sin aniversario. Sin remitente escrito a mano.
Dentro había una botella de vino.
Pensé que alguien se había equivocado. La levanté para buscar una tarjeta, pero no había nada.
Sólo una etiqueta distinta a las demás.
Me acerqué a leerla con atención.
No decía una marca.
Decía mi nombre.
Debajo, con letras sencillas, había una pregunta.
"¿Serías mi madrina?"
Me quedé quieta.
Después sonreí de esa forma que nadie practica frente al espejo.
Tomó el teléfono, pero antes de marcar volví a leer la etiqueta, queriendo asegurarme de que seguía diciendo lo mismo.
A los pocos segundos llegó un mensaje.
—¿Ya viste la botella?
Respondí con una fotografía.
No hizo falta escribir nada más.
Hay recuerdos que empiezan el día en que se descorcha una botella.
Y otros empiezan mucho antes.
Empiezan cuando alguien decide poner tu nombre en una etiqueta.