23/12/2025
🔴 ESCUCHAN GRITOS EN EL CERRO DE CHIGNAUTLA 🔴 buenas noches amigos de investigaciones chignautecas para normales esta es mi historia
Hace como 10 años éramos un grupo de amigos que trabajábamos todos en una maquiladora en Chignautla. El compañerismo y la camaradería nos unía. Éramos aproximadamente 10 amigos. Había tanto hombres como mujeres...
A dónde quiera, íbamos todos juntos, fueran fiestas, convivios, partidos de fútbol, a la playa, al carnaval de Veracruz o sin que hubiera motivo alguno que celebrar, nos reuníamos el fin de semana. El chiste era pasarla bien. Bastaba con que uno de nosotros alzará la voz y dijera:
"¡Qué les parece si nos reunimos esté día!"... y luego, luego se alzaban las manos y se escuchaba:
"Yo llevo las botanas"...
"Yo las cervezas"...
"Yo la música"...
En fin, era un grupo muy unido y todos cooperabamos...
Era un viernes cualquiera de trabajo en la maquila y después de que nos pagaron, nos pidió el dueño, que nos
quedáramos a trabajar hasta la medía noche para adelantar la producción y también se quedó con nosotros una de las nuevas secretarias.
Sería un poco antes de las nueve de la noche cuando la secretaria nos fue a ver al grupo a nuestro lugar de trabajo y nos comunicó que había hablado el dueño de la maquila para decir que la producción de ese corte ya no era tan urgente y que nos podíamos ir a descansar a nuestras casas y que nos presentaramos a trabajar hasta el lunes...
Pues todo el grupo nos alegramos y como era viernes y había varo propusimos hacer fiesta. Unos propusieron ir a la disco, otros a la casa de un compañero. Se escuchó una voz de uno de los compañeros que dijo "Y ¿Porqué no vamos al Cerro?". Al grupo nos pareció una buena idea, era la primera vez que subiriamos al Cerro de Chignautla y el ir de noche lo hacía todavía mucho más emocionante y allá nos quedaríamos acampar toda la noche y bajaríamos el día sábado.
Todos estuvimos de acuerdo. Le pedimos a la nueva secretaria que estaba invitada y que si lo deseaba podría acompañarnos. Ella acepto gustosa en ir con nosotros. Tendríamos una nueva integrante en el grupo...
Y como era la costumbre: a cooperar en grupo...
Todavía había algunas carnicerías abiertas para llevar bisteces y asarlos en el cerro. A la media hora ya te teníamos todo lo necesario, había bisteces, salchichas, tortillas, cervezas, carbón, una grabadora, discos compactos para la música, lámparas y hasta una guitarra...
Abordamos un autobús que nos dejó en El Puerto y de ahi en adelante a caminar. Un amigo iba de guía, pasamos el Cristo y estuvimos un rato ahí y agarramos caminamos atrás del Cristo y de las antenas y después de una hora más de camino llegamos a un lugar despejado en medio de un bosque y al frente estaba un barranco lleno de árboles. Ese sería el lugar adecuado para acampar.
Hicimos la lumbre para que nos diera calor y para asar los bisteces y las salchichas, pusimos música y a destapar las cervezas.
En eso estábamos, cuando a lo lejos se escucharon unos gritos de personas.
"No se preocupen ni se asusten. Son gritos de leñadores o campesinos. Eso es muy normal" Nos dijo Gerardo, nuestro amigo guía. Eso nos tranquilizó al grupo...
Durante dos horas siguieron escuchadose esos gritos, pero cada vez más cerca, parecía que estaban buscando o llamando a unas personas. Porque lo que se escuchababan en esos gritos eran nombres de personas...
Nosotros seguiamos en nuestra fiesta: seguiamos cantando, a ratos con el amigo de la guitarra, luego bailando con la música de los CD,s y tomando nuestras chelas...
Pero esos gritos seguían escuchandose y cada vez se escuchaban más cerca. Como a eso de las 2 y media de la noche nos dio hambre y las chicas pusieron a asar los bisteces en las brasas. Las voces se escuchaban cada vez más y más cerca y pensamos que pronto nos encontraríamos con los leñadores o campesinos que andaban gritando.
Ya más cerca esos gritos, nos dimos cuenta que eran varias voces de personas las que gritaban. Una voz gritaba y pronunciaba un nombre, luego la otra gritaba y pronunciaba otro nombre y asi seguía la secuencia, eran cerca de siete u ocho nombres que se mencionaban y se repetían en esos gritos...
Las voces se iban acercando más y más a nosotros. Interrumpimos nuestro relajo, apagamos la grabadora y esperábamos ver aparecer por el camino algunas luces de las linternas de las personas que gritaban...
Pero nada... No apareció nadie...
Es más los gritos se empezaron a escuchar con más y más claridad y nitidez, pero no venían del camino sino del barranco boscoso que estaba frente a nosotros...
¿Quién en su sano juicio podría andar en esa barranca y a esas horas de la madrugada y sin lamparas?...
Al estar ya cerca de nosotros los gritos, pudimos escuchar los nombres con toda claridad...
Esas voces gritaban:
¡GERARDOOO!...
¡JUAANNN!...
¡MIGUEELLL!...
¡MARIIIAAA!...
¡MONICAAA!...
¡PEDROOO!...
¡HILARIIIOOO!...
Al escucharlos nombres, todos nos quedamos helados de miedo...
¡Eran Nuestros Nombres!... ¡Eran 7 nombres de los 10 compañeros que estábamos allí!...
Empezamos a sentir miedo, mucho miedo. Eso no era normal. Todo lo planeamos tan rápido que nadia sabía que estábamos ahí.
A pesar del miedo y con las voces de los gritos frente a nosotros y como si fuéramos una sola persona todos gritamos...
¡Vamonooosss!...
La borrachera se nos olvido...
Una compañera le echó tierra a la lumbre para apagarla, mientras los bisteces aún se asaban...
Otros agarramos los bisteces crudos y los que aún se estaban asando, las tortillas y las cervezas tapadas y las destapadas, la grabadora y todo lo que habíamos llevado y todo lo metimos a las mochilas y...
!A CORRER!...
¡Corrimos y corrimos!...
Nos tropezamos, nos levantamos y a seguir corriendo...
Corrimos y caímos y rodamos y todo el grupo se regresaba a ayudar al que rodaba, lo poníamos de pie y a seguir corriendo... y no paramos hasta llegar Al Puerto...
Todos llegamos con bien, abrimos nustras mochilas todo un desastre: los bisteces llenos de tierra, cenizas y cerveza y toda nuestra cerveza desparramada en la grabadora...
Y el amigo de la guitarra, llegó nadamas con la mitad de ella...
Esa historia nunca se nos olvido y nunca se nos olvidara y paso en 2014, una madrugada en el Cerro de Chignautla.
Buenas noches Marcus.
(Historia mandada a nuestra página de investigaciones chignautecas para normales oficial
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