13/06/2026
⚠️⚠️⚠️
En las últimas horas hemos recibido una cantidad alarmante de comentarios y mensajes, en su mayoría de hombres, que no solo buscan desacreditar nuestras voces, sino que llegan al extremo de afirmar que "por eso las matan", que "por eso aparecen en bolsas" o que "se lo buscan". Comentarios que normalizan la violencia, justifican el feminicidio y minimizan una de las crisis más graves que enfrenta nuestro país.
Cada mensaje de odio confirma precisamente por qué seguimos alzando la voz.
Mientras algunas personas se indignan más por una marcha que por una desaparición, por una pinta que por un feminicidio, o por una manifestación que por la impunidad, miles de familias siguen buscando a quienes les fueron arrebatados. Miles de mujeres siguen viviendo con miedo. Miles de personas continúan desapareciendo en un país que parece haberse acostumbrado al horror.
Las marchas que hoy ocupan el centro deberían ser motivo de reflexión y apoyo colectivo. Porque detrás de cada pancarta hay una historia, una ausencia, una injusticia que exige ser nombrada.
Resulta doloroso ver cómo se destina tanta atención a espectáculos y eventos que se presentan como motivo de orgullo, mientras continúan creciendo los problemas que realmente deberían movilizarnos como sociedad. El Mundial y los megaproyectos asociados han traído consigo despojos, desplazamientos, afectaciones a comunidades y una profunda desconexión de las necesidades más urgentes de la población.
México no necesita que guardemos silencio para que todo parezca estar bien. México necesita que miremos de frente la realidad.
Seguiremos señalando las injusticias, acompañando a las familias buscadoras y exigiendo verdad, justicia y memoria. Porque ninguna celebración puede ser más importante que la vida y la dignidad de quienes aún faltan.
Échenle un ojito a sus pensamientos tan llenos de odio, falta de empatía, falta de análisis, falta de todo, porque es justo por lo que estamos como estamos.