19/05/2026
Criar, cuidar y entrenar a un caballo no es solo un trabajo, es un compromiso de vida.
Por eso, aunque despedirse cuesta, no hay mayor satisfacción que saber que comienzan una nueva etapa llenos de salud, confianza y listos para hacer felices a sus nuevas familias.
Sabemos que van a lugares donde los recibirán con los brazos abiertos, donde seguirán aprendiendo y, sobre todo, donde serán el orgullo de sus nuevos jinetes y amazonas.
"Un caballo no cambia de dueño, expande su familia. Gracias por habernos permitido formar parte de tu historia”