Somos un ministerio cristiano encargado de atender y ayudar a personas en vulnerabilidad y abandono social,
PENETRANDO LA OSCURIDAD surge de la necesidad de dar refugio y un lugar donde vivir a las personas en condición de indigentes Somos un ministerio cristiano encargado de atender y ayudar a personas en vulnerabilidad y abandono social,
PENETRANDO LA OSCURIDAD surge de la necesidad de dar ref
ugio y un lugar donde vivir a todas aquellas personas que han quedado como huérfanos en esta sociedad. Etimológicamente, la palabra indigencia proviene del latín indigentia, que significa la falta de medios para alimentarse. Se define universalmente a la indigencia como la “falta de medios para procurar por sí mismo su alimento, vestido y techo”. Además, el concepto indigencia se relaciona con el de “miseria”, que implica desgracia, carencia, falta de lo necesario para el sustento y pobreza extrema; ambos términos se vinculan al grado máximo de marginación. Debido a los grandes problemas que enfrenta este sector en México, el término indigencia ha sido reconceptualizado, según el estudio censal, como “el que define al individuo adulto, hombre o mujer, en una situación que le impide procurarse a sí mismo, olvidando su alimento, su vivienda digna, su vestido y seguridad, de forma que no puede garantizar su salud, y que deambula sin destino definido por las calles y pernocta en ellas”. La indigencia, añejo problema social
Aunque recientemente las autoridades han tomado interés en el cuidado y la atención de las personas indigentes, su presencia no es nueva en las concentraciones urbanas; muchas obras literarias de los siglos XVI y XVII, escritas en varios idiomas y países, describen a la indigencia en forma no muy distinta de como la vemos en la actualidad; quienes lo duden, pueden revisar las obras de Charles Dickens las de Emile Zola, Víctor Hugo y Miguel de Cervantes así como Luis Buñuel, éste en la cinematografía. Derechos de las personas indigentes
- Vivir con dignidad
- No pasar hambre
- Recibir asistencia médica
- Recibir apoyo para su reintegración social
- Contar con un empleo digno
Trastornos mentales en la indigencia
Se calcula que de los cerca de 14 mil indigentes que hay en el Distrito Federal, por lo menos mil 200 padecen severos trastornos mentales, los que no son atendidos adecuadamente. A pesar de que en la ciudad existen centros de atención a indigentes, éstos no están capacitados para tener y atender enfermos mentales. En la ciudad de México se considera que existen tres tipos de indigencia: la institucionalizada, la clásica y la funcional. Indigencia institucionalizada:
Individuos albergados de forma permanente en instituciones públicas o privadas y que, de no contar con este apoyo, todas sus actividades las realizarían en las calles. Se considera que los indigentes institucionalizados aún cuentan con valores sociales de convivencia y respeto. Incluso, puede tratarse de ancianos sin familia y sin recursos que no subsistirían por su propio esfuerzo. Indigencia clásica:
Agrupa a personas que pernoctan sistemáticamente en la vía pública; deambulan sin rumbo ni destino fijo, rompieron con sus lazos familiares, no pueden procurarse los satisfactores elementales y perdieron valores sociales, tales como el aseo personal. Su vestimenta es de harapos, han perdido su autoestima; con frecuencia padecen de enfermedades mentales y viven en condiciones antihigiénicas. Indigencia funcional:
Define a individuos que cuentan con familia, con quienes mantienen lazos de afecto, y que pernoctan en la calle con frecuencia más no sistemáticamente, pero que actúan y se presentan como indigentes clásicos a causa de sus adicciones al alcohol y las dr**as. Los indigentes funcionales obligan a las instituciones de asistencia a realizar los mismos esfuerzos y gastos que genera un indigente clásico, típico o tradicional. El indigente funcional es identificado en el lenguaje popular mexicano como un “teporocho”. Mientras continúe la indiferencia y el desprecio de la sociedad hacia los indigentes y no se muestre una participación más activa para revertir estos efectos, el número de personas que deambulan en las calles seguirá en aumento y provocará más problemas sociales en las ciudades.
¿Qué hacer para apoyarlos? Respetarlos, dándoles un trato digno, proporcionarles alimentos calientes, ropa abrigadora o una cobija para que se cubran del frío, mientras acuden a recogerlos. tenemos mas de 10 años atendiendo a personas que viven y deambulaban por las calles de Tuxtla Gutiérrez y sus alrededores en el estado de Chiapas. Existen dos casas de ayuda:
Casa de mujeres que albergar al rededor de 80 personas
Casa de hombres que alberga al rededor de 60 personas
Para mayor información y donaciones favor de comunicarse a los teléfonos 961 132 74 73 y 961 233 25 71