20/10/2026
🙏✨️
Hay días en que uno abre el negocio con más preocupaciones que dinero en la cuenta. Y antes de atender al primer cliente, ya tuvo que pedirle fuerzas a Dios para poder con el día.
Por eso ora por tu negocio. Pídele clientes, pero también sabiduría para administrarlo, humildad para escuchar y carácter para corregir lo que estás haciendo mal. Que las ganas de crecer no te hagan descuidar a la familia por la que empezaste.
Tampoco vivas pendiente de quién te envidia. A veces uno se preocupa más por lo que otros desean que por las decisiones que uno mismo está tomando.
Ponlo en manos de Dios y haz tu parte, incluso cuando cueste. Tener fe no significa que nunca vendrán días difíciles. Habrá momentos en que la oración sea precisamente lo que te ayude a atravesarlos sin perderte a ti mismo.