25/05/2026
Hay algo que nadie nos dijo cuando entramos al mundo laboral y es que el sistema en el que íbamos a intentar encajar... nunca fue diseñado para nosotras.
Fue construido para un cuerpo que funciona en ciclos de 24 horas. El nuestro funciona en ciclos de 28 días. Y nadie nos dijo eso.
Y así llegamos, intentando rendir igual un lunes que un viernes, en la primera semana del mes y en la última.
Cargando con esa sensación horrible de “hoy no puedo” y diciéndonos que somos inconsistentes, que nos falta disciplina, que algo está mal en nosotras.
Yo cargué eso muchísimo tiempo y lo veo todo el tiempo con mis alumnas.
No era yo. No eras tú. Era el ritmo equivocado.
Y lo peor... es que cuando llega el agotamiento, nos echan la culpa a nosotras.
Creé una clase gratuita que va a cambiar la forma en que te relacionas con tu cuerpo y con tu trabajo.
Escribe “CICLO” y te la regalo.