Nuestro proyecto comenzó en Buenos Aires, por el año 1996, con un sueño y un pequeño exprimidor. Queríamos producir y compartir algo que adorábamos y que no podíamos conseguir en ningún lado: jugo de naranjas exprimido y natural, sin tener que tomarse el trabajo de exprimirlo en casa. No era posible que algo tan increíblemente delicioso, sano, lleno de vitaminas y antioxidantes fundamentales para
nuestro organismo, no fuese consumido a diario por todos los fanáticos como nosotros. ¡Y eso simplemente no lo podíamos permitir! Así que nos dispusimos a cambiar el rumbo de las cosas y hacer realidad nuestro sueño. En ese tiempo todo era manual, no existía nada parecido a las modernas maquinarias Tetrapak que tenemos hoy, que nos ayudan a envasar muchos más litros de jugo fresco de forma aséptica. Las naranjas se introducían manualmente en el pequeño exprimidor y el jugo se envasaba y entregaba en el día, con un plazo máximo de consumo de 2 días. Nuestros clientes eran hoteles y restaurantes de la zona a quienes les entregábamos el jugo fresco. Los consumidores adoraban nuestro producto natural y así fuimos creciendo de a poco, incorporando más tecnologías que nos permitieron incrementar la cantidad de litros para responder a la demanda que fue aumentando año a año. Al poco tiempo compramos un pasteurizador, porque vimos que así podíamos frenar el deterioro del jugo por más días, bajo un proceso térmico leve que no producía evaporación y que conservaba todas las propiedades importantes. Este cambio permitió extender la vida útil del producto y de esa forma pudimos ampliar nuestra cartera de clientes en Buenos Aires e ingresar en las más grandes cadenas de supermercados, en donde todos nos fueron conociendo por ser la única marca en el mercado que comercializaba un jugo con estas características. No dejamos de crecer y en 2013 trasladamos nuestra planta de producción a la Provincia de Entre Ríos, en la región de Concordia, donde se encuentran concentrados la mayor parte de los productores de naranjas que proveen el insumo primordial de nuestro jugo: el 100% de naranjas frescas. Ya teniendo asegurada la provisión de la mejor materia prima y contando con mucho más espacio en nuestra planta de primera generación, incorporamos rápidamente la tecnología que nos llevó a un nivel de evolución productiva 10 veces mayor: las máquinas de envasado aséptico Tetrapak. En 2013 nos trasladamos a Entre Ríos, donde se concentra la mayor parte de los productores de naranjas argentinos. Ahora sí estuvimos listos para extender el fruto de nuestro amor mas allá de las fronteras de donde nació y comenzamos a llevar el mismo jugo, delicioso, natural y fresco que siempre nos identificó como marca desde el principio a prácticamente todas las provincias de nuestro país y al exterior. Y todo gracias a ustedes, amantes de lo natural como nosotros, que toman a diario la misma decisión: optar por lo sano y lo rico.