27/02/2024
75 Años en la historia de la humanidad es como un grano de arena en el desierto. Sin embargo creo haber sido testigo de los mayores cambios de esta historia. Fueron tan acelerados y tan asombrosos que millones de personas no llegaron a comprenderlos y quedaron fuera como una montaña de chatarra. Evolución y deshumanización.
Nací en 1949, año que se reformó la Constitución Nacional ingresando una cantidad de reformas a trabajadores, familia, cultura, educación etc. Esos cambios en Argentina transformaron al país como un ejemplo a nivel mundial en aquella época y sucedieron cuando yo aún ni gateaba.
Mi cédula de identidad empezaba con 6 millones y hoy un bebe lleva un número cercano a los 60 millones.
Vengo de una época que las heladeras dependían del camión del hielero y la ropa se lavaba en una tabla de madera.
La música popular era el tango y la milonga, la mujer en casa y el hombre proveía. Los hijos estudiaban y a corta edad empezaban a trabajar.
El conurbano se estaba poblando de gente que acudía del interior del país en busca de oportunidades y de miles de refugiados de la guerra que desembarcaron en estas tierras.
Pero los cambios tecnológicos y culturales comenzaron en los `60 comenzando por la conquista del Espacio.
Recuerdo que en mi adolescencia aparecieron los vaqueros Lee Importados, ALUCINANTE ¡!! Le pasábamos lija para gastarlos, la industria crecía y aparecieron las heladeras eléctricas, los lavarropas redondos, la tele blanco y negro. Los Beatles y los Rolling sumado al insipiente rock Nacional con influencia extranjera suplantó al tango y la milonga. En los `70 irrumpieron las baladas y los hippies, la admiración por la cultura extranjera se hizo carne en nuestra generación. Luego los `80, una década inolvidable y en los ´90 empezamos a conocer masivamente otros países y otras culturas. Esa década fue una visagra a nivel mundial, aparecieron las computadoras personales, los celulares, Internet y todo lo que conocemos hasta hoy.
Mi madre, me decía siempre que no quería morirse sin poder ver el tren eléctrico, lamentablemente no llegó a verlo. Yo tampoco quiero perderme la posibilidad de utilizar la AI en todas sus dimensiones y descubrir todo lo que aún no conozco. Sé que esto no para, tampoco sé si este vértigo tecnológico va a ser bueno o malo y no tengo la capacidad para juzgarlo. Si sé que los avances de la medicina me permitirán vivir más tiempo.
Personalmente creo que tengo una calidad de vida superior a la de mi Padre y la de él era mejor que la de mi abuelo, mis hijos se han desarrollado más rápido que yo. Igual a veces escucho quejas. Escuche innumerables veces a mi padre decir que deseaba irse a vivir a Norteamérica y también suelo escuchar a dos de mis hijos quejarse de su país. La solución creo que no es difícil, solo hay sentarse a pensar si vale la pena, porque si el problema es solo económico entonces habría que preguntarse quién es el dueño de tu vida… el dinero o tú.
En fin lo que es seguro que no estaré aquí para tener las respuestas de semejante evolución. Solo deseo un final feliz.