16/06/2025
❤️Gracias por tanto, Taberna ❤️
Este viernes que paso fue el ultimo dia con el salon abierto al publico.
Decidimos bajar las persianas.
Cerramos una historia que construimos a puro esfuerzo, mano a mano, viejo e hijo.
La Taberna fue nuestro sueño compartido.
Empezamos con lo que teníamos, sin saber lo que venía.
Y sin darnos cuenta, creamos algo gigante:
Dos locales, 16 personas laburando con nosotros, noches a salon lleno, pizzas, comidas, risas, abrazos, aplausos.
Y cada día, vos al lado mío, viejo.
En cada amasado, cada horno prendido, cada madrugada de trabajo.
No todos tienen la suerte de laburar codo a codo con su papá, de bancarse en las buenas y en las malas, de compartir tanto más que un negocio.
Yo la tuve.
Y gracias a La Taberna, tengo hoy una familia.
Una hija que corre entre hornos y cajas.
Un hogar que creció entre mesas llenas y fuegos encendidos.
Todo eso nos dio este lugar.
La Taberna fue mucho más que una pizzería.
Fue punto de encuentro.
Para amigos, vecinos, turistas.
Para quienes venían siempre y para los que llegaban por primera vez.
Fue peña, fue escenario, fue cancha, fue casa.
Se vivieron clásicos, se celebraron campeonatos, se cantó con el alma.
Y hoy sentimos que era necesario frenar, mirar todo lo recorrido y agradecer.
La familia creció.
La vida se mueve.
Y con ella, también nuestras formas.
Pero hay algo que no cambió ni un poco:
el amor por la pizza y por seguir estando ahí,
en el centro de sus mesas, en cada reunión, en cada momento especial.
Por eso, La Taberna no termina. Se transforma.
Con el mismo sabor.
Con las mismas manos.
Con el mismo corazón.
Desde ahora, nos vas a encontrar en dos nuevas formas:
🍕 La Taberna Delivery – para que nuestras pizzas sigan llegando calentitas y con amor a tu casa.
🍕 La Taberna en Crudo – para que las tengas listas en tu freezer y las hornees cuando quieras, como más te gusten, como en casa.
Porque queremos seguir siendo esa excusa para reunirse.
Para celebrar. Para compartir. Para acompañar.
Gracias por habernos hecho parte de sus vidas.
Gracias por permitirnos crecer con ustedes.
Gracias por cada historia vivida en estas paredes, que hoy abrazamos con emoción.
Nos llevamos cada momento con nosotros.
Y seguimos, más cerca que nunca.
Con vos. Con ustedes. Con el alma de La Taberna, intacta.
Y por último, gracias a mi familia.
Por estar, por bancar, por sostener en los días largos y en las noches eternas.
Por acompañar en cada locura, en cada paso, en cada cambio.
Por ser refugio, motor y hogar, incluso cuando el cansancio pesaba.
Este sueño también es de ustedes.
Gracias por hacerlo posible, por no soltarnos nunca y por ser parte de todo esto, desde el primer dia hasta hoy.