27/04/2026
visita por la bodega Araoz delamadrid, comprendí que cuando el momento se suspende en el tiempo, y nos dejamos conducir por el viaje de la palabra viva y con resonancia , pues muchas fotos no pude tomar...!!
En mi imaginación aparecieron tulipanes rojos en algún lugar del mundo , recordé el valor de un telegrama de papá en mi niñez en la distancia; sensaciones, de paisajes y colores; ese entorno natural de la bodega.
con el ingresar del aire frío y la alta presión; en el transcurrir de la tarde se respiraba renovación, un mezcla de flotación y liviandad, como el nenufar , logré entrar en un estado imaginativo pero con mucho aplomo a lo fundamental, a esa fuerza natural que nos nutre y nos sostiene y que no tiene miedo en Habitar la oscuridad y florecer más allá de ella, hallar el valor en la diferencia, ese tesoro, el sentido profundo de la completud.
Agradezco a goyo por que me condujo hacia el arte de escuchar atentamente sin pensar en la devolución, sino más bien en el acto de interiozar la palabra escuchada; agradezco a Ana su hospitalidad, la calidez de su mesa y fuera de ella y, sobretodo la sonrisa sincera.
Me llevo más inquietud y un manojo de preguntas combustible de la curiosidad creativa., me llevo la sensación de, que quizás necesitaba más tiempo, si es que acaso llegue a tener, algún registro de él... Paradoja.
Caro