09/01/2026
Cuanto más oscuro, más brillante.
No decir las cosas por su nombre, suele atentar en contra de quien lo hace. Pone en tela de juicio, todo aquello que se diga y también lo que se haga. Hace muchos años, quienes cultivamos una manera de la canción con "sentido social", o intentamos cantar literatura con fundamento, estamos en franca extinción. Podemos analizar este asunto en varios sentidos. Pero, yo creo sinceramente, de que se trata de una falta de conocimiento y por lo tanto de comprensión de los procesos históricos, políticos,sociales y culturales que nos afectan. Siempre la Cultura es el contexto del texto educativo. Por lo tanto, una paupérrima educación, concluye en una pobre demanda de contenidos culturales. Ya que en la medida de que los pueblos desconocen su identidad, sus elementos identitarios comunes, son menos las chances de coincidir en objetivos compartidos.
Los tiempos cambian aceleradamente, y se imponen nuevas maneras de comunicar, no solo en la forma , también en el contenido. No es la tarea del arte comprometido con su tiempo, calmar la amodorrada conciencia de la clase media pseudo progresista. No somos el entretenimiento intelectual de los acomodaticios, que se sienten incómodos con una realidad de la que no se sienten responsables. También y en honor a la verdad, hace muchos años, que nuestra canción fue desplazada del campo popular. Allí, el sistema ha impuesto una cultura de masas, que romantiza la miseria, la degradación de los pobres y ha establecido una ruleta rusa con la cual se juega el destino de las mayorías. También allí funciona el "sálvese quien pueda", el individualismo extremo. Claro, siempre aparecen las raras excepciones, que por excepcionales, se transforman en cada vez mas raras. Mientras tanto el emprendedurismo extremo, las redes sociales, los gurúes de la plata fácil, los chamanes del vacío existencial, los olvidadores seriales etc.
Todos tenemos algún diagnóstico, mas o menos certero. Y cada cual su receta y solución magistral.
Yo no tengo ni una cosa ni la otra, solo trato de reflexionar en "voz alta", con quien se disponga a hacerlo. La cultura popular no está en peligro. La cultura que hacemos desde las bases, siempre se las arreglará para producir mas y mejor, nos guste mas o menos.
Los que agitan la idea de que la cultura popular está en peligro, en realidad lo dicen interesadamente. Lo que está en peligro son los privilegios de la burocracia ,y los cargos en la administración de la cultura. Hundido en mis cavilaciones, desde el sur de este mapa/embudo, y desde el fondo de los socavones carboneros:
"La oscuridad cerrada, nos pone a buscar las luces que dejamos apagadas."
Eduardo Guajardo