18/01/2026
Tenía un vuelo de cinco horas. Antes de abordar, una de las azafatas se me acerca y me dice: "Vamos a cambiar tu asiento." No pregunté por qué, simplemente dije que sí. Algo raro en mí, porque siempre cuestiono todo 😁. Pero estaba agotada. Después de correr todo el aeropuerto para llegar al vuelo, lo único que quería era sentarme y descansar. (No tenía ganas de pelear 🤭)
Quiero que quede claro que no lleve comida para este viaje, pensé que no hacía falta llevar. Había desayunado bien y tenía unos snacks "por si acaso", así que estaba tranquila o eso creía. Antes de despegar 😅, ya estaba ofreciéndole mis snacks a la pasajera que tenía al lado ¿Qué podía pasar?
🥺… El avión no pudo despegar porque tenía que esperar otro vuelo, 1 hora y 20 minutos esperamos para el despegue. Son cosas que pasan, me dije. Cuando por fin despegamos, hice mi clásico cerradito de ojos 😌y la inhalación profunda para calmar la tensión del despegue y dije, Ahora sí, todo en orden.
….. Nop 😅
En el aire, nos quedamos sin combustible y tuvimos que aterrizar de emergencia en otro aeropuerto, y lo peor: no nos dejaron bajar del avión. El hambre empezó a apretar. Los pasajeros estaban inquietos, los niños lloraban. 🤣😅 (me reía para no llorar), como compensación la aerolínea, nos dio dos galletitas dulces y un vaso de agua a temperatura 🥺.
Sí, dos galletitas dulces y un vaso de agua 😞💔. No les voy a mentir, pensé que nos darían algo más fuerte, pero ya sabemos cómo son las aerolíneas con sus políticas.😩
Fue en ese momento, en medio de un avión lleno de personas hambrientas y sin respuestas, que Cata, mi compañera de asiento, me mira, saca un papel de aluminio de su cartera y me dice en voz baja: "Pssss pssss, ¿quieres un sándwich de jamón y queso?" 🥪
No me hice la difícil. No fingí que no quería y esperé a que insistiera (clásico de nosotros los boricuas.) Dije siiiii por favor \🥺/ de una sin pensarlo.
Y ahí estaba yo, feliz 🙃 con el sándwich y agradecida con Cata mi salvadora en un viaje de 9 horas y media 🫠 esta situación para mi fue un recordatorio.
A veces, Dios te mueve de lugar sin que lo entiendas. ❤️ A mí me tocaba otro asiento, pero terminé al lado de Cata y en ese vuelo, ella cuido de mí.
Gracias, Cata por compartir de lo que tenías conmigo, sin conocerme. Porque sin saberlo, fuiste una señal de que Dios esta al pendiente de cuidar de nosotros de diferentes maneras. En esta ocasión fue por medio de ti ( Cata) y un sándwich de jamón y queso, que Dios me mostró que siempre está cuidando de mi. ♥️
No sé si te vuelva a ver Cata o saber de ti ♥️ pero gracias por hacerme sentir tan amada en ese vuelo. ❤️