30/04/2026
uerido Alejandro, mi Alex:
Hoy un simple sonido me trajo de vuelta a vos. No lo esperaba, y sin embargo ahí estabas, en un instante, llenando mi memoria de golpe.
El 10 de mayo se van a cumplir tres años desde que no estás físicamente, y todavía hay días en los que el tiempo no alcanza para entender tu ausencia. Después de tantos años juntos, hay partes de mi vida que siguen hablándote sin darse cuenta.
Hoy me quebré. Y no es debilidad. Es amor, es memoria, es todo lo vivido que sigue teniendo lugar en mí.(Aunque no lo parezca)
Sigo esperando tu aprobación en lo cotidiano, como si una parte de mí todavía te mirara para saber si voy bien, si esto te gustaría, si estarías orgulloso de mí. Necesito contarte cosas, mostrarte lo que pasa en mis días, escuchar una palabra tuya que siempre lograba ordenarme el alma.
Te extraño muchísimo.
Fueron 31 años compartidos, una vida entera de historia, de luchas, de amor, de familia. Me dejaste 2 hijos hermosos, recuerdos inmensos y una vida plena que agradezco cada día. Nada de eso se borra. Nada de vos se borra en mí.
Pero también necesito decir la verdad: intento seguir, rehacerme, rearmarme… y me cuesta muchísimo. Porque día a día siento que también me desarmo un poquito. Hay partes de mí que siguen buscándote, partes que no terminan de aceptar, partes que todavía no saben vivir del todo sin vos.
Con dolor, con amor, con nostalgia, pero sigo acá. Intentando honrar todo lo que vivimos sin dejar de vivir lo que aún me queda.
Tal vez ahora me toca aprender a darme yo misma esa aprobación que tanto sigo buscando en vos. Tal vez me toca descubrir que una parte tuya vive en mi fuerza, en mis decisiones, en todo lo que me enseñaste.
No te olvido. No podría. Pero necesito encontrarme otra vez sin perderte en el camino.