27/05/2026
Dicen que los aromas y lo sabores nos llevan a otro lugar y quise en estos alfajores estar en las tardes de Río Cuarto cuando mi viejo volvía de trabajar.
Mi viejo era un tipo sencillo, que su postre favorito era el membrillo o dulce de batata con queso cremoso; el tipo no ponía plato. Solo un cuchillo y sacaba los dos ingredientes. Los cortaba y con el mismo cuchillo los comía. Sólo, en la punta de la mesa.
En verano, ese postre se reemplazaba por Sandia. Con el mismo procedimiento para comer
Las tortas de sus cumples, eran las de mi mamá: bizcochuelo, crema chantilly y duraznos al natural. Para que más? 🤦🏻♀️
No era un tipo dulcero; con un salamin y queso era feliz. Pero tenía una sola debilidad dulce. Los coquitos de panaderia🥥 esos conitos dulces que tenían una masa húmeda de coco y azúcar.
Su último tiempo, trabajo con panaderías en Rio Cuarto y adónde iba los probaba. Tenia un ranking mentiroso porque le gustaba todos los que probara por igual. Al coco lo amas o lo odias y mi papá decidió amarlo y elegió a los coquitos como su antojo dulce de todos los días.
Hoy pensé en este alfajor y quise homenajearlo a él y a todo lo que me dejó! Así que de ahora en más, en las cajas de alfajorcitos argentinos pueden pedir la variedad Don Eduardo💙 una masa simple sin harinas, con el coco como protagonista
Estoy segura de que le gustarian a mi viejo y pasaría por casa a buscar algunos recién hechos para el mate de la tarde!
También estoy segura, de que haría una sonrisa por verme hoy acá!💖
Gracias si me leíste, quise poner en palabras algo muy mio y compartirlo con ustedes💕