23/05/2026
Los pastelitos de mi abuela Margot 🤍
Una de las tantas delicias por las que la recordamos…
Hoy mi cocina se llenó de ese aroma suave a grasa, a almíbar, a pastelitos recién hechos… y por un ratito volví a ser chica otra vez.
Volví a la casa de mi abuela, en Córdoba.
A esa mesa enorme llena de primos, donde siempre terminábamos diciendo: “Abuela… ¿hacés pastelitos?” Y ella, que jamás nos decía que no, se ponía a amasar fuentes y fuentes para todos.
Estos no son los típicos pastelitos enormes de hojaldre que se abren todos.
Son como los hacía ella: pequeños, con la dulzura justa, el membrillo justo… perfectos.
Por suerte, alguien en la familia tuvo la idea de pedirle la receta y dejarla anotada. Gracias tía Alicia por guardar esa reliquia y compartirla conmigo 🤍
La receta decía: “un poco de agua… un poco de grasa…” Todo a ojo. Y aun así, a mi abuela le salían espectaculares siempre.
Creo que ahí estaba la magia: en las manos, en el amor y en las ganas de cocinar para los demás.
Gracias, Margocita, por dejarme este amor por la cocina…
por enseñarme que cocinar también es una forma de abrazar a la gente que queremos 🤍