Our Story
El agua es esencial para la vida. La cantidad de agua dulce existente en la tierra es limitada, y su calidad está sometida a una presión constante. La conservación de la calidad del agua dulce es importante para el suministro de agua de bebida, la producción de alimentos y el uso recreativo. La calidad del agua puede verse comprometida por la presencia de agentes infecciosos, productos químicos tóxicos o radiaciones.
El 70% del cuerpo humano es agua, una persona puede sobrevivir semanas sin comida pero apenas algunos días sin tomar agua. Después del oxígeno, el agua es el elemento más importante para la vida. El agua realiza el transporte de nutrientes de todo el metabolismo, es indispensable para respirar, lubricar los ojos, desintoxicar el cuerpo y mantener constante su temperatura. La falta del agua por 3 o 4 días puede provocar serios problemas físicos y psíquicos. Si la falta se prolonga unos 15 días, sobreviene una deshidratación fatal que detiene completamente el trabajo celular y lleva inevitablemente a la muerte. Es por lo tanto innegable que sin agua no puede caber la posibilidad de vida.
Nunca se debe esperar a sentir sed para tomar agua, ya que el sentir sed ya es señal de deshidratación. La falta de agua en el organismo humano causa envejecimiento precoz, y las consecuencias de la deshidratación en el cuerpo pueden provocar malestar general, cansancio, dolor de cabeza, piedras en los riñones, inflamaciones varias, piel y cabello secos, irritabilidad, insomnio o falta de aire. Si no se le da al cuerpo el agua que tanto necesita, se mantiene las sustancias tóxicas y desechos perjudiciales a nuestra salud en el cuerpo, lo que contribuye a la aparición de diversas enfermedades.
El agua contenida en el organismo no se encuentra estancada sino que fluye por todo el cuerpo para mantenerlo perfectamente humectado.
Una vez que el agua penetra en el organismo corre a través del torrente sanguíneo. Por este camino va arrastrando sedimentos y realizando una limpieza profunda. El agua participa de todas las funciones vitales, interviene en la digestión ayudando a desinfectar los alimentos que ingerimos, luchar contra la sequedad, eliminar las toxinas del cuerpo.
A través de la o***a y la transpiración, el ser humano elimina aproximadamente 25 mil litros de agua a lo largo de toda la vida y con ellos todos los demás desechos acumulados en el cuerpo.
En la información de nuestro cuerpo y en todos los procesos biológicos se requiere el agua por los siguientes motivos:
• Si los pulmones no están siempre húmedos, no es posible respirar.
• Si la saliva no moja el alimento, no es posible ingerirlo.
• Si el agua que forma parte de la sangre, no transportara los alimentos por todo el cuerpo, las células no se alimentarían, no respirarían y tampoco podrían eliminar las toxinas.
• Si las lágrimas no humedecerían los ojos, estos estarían constantemente irritados.
Pero así como necesitamos del agua, también la perdemos en grandes cantidades:
• En la transpiración, se eliminan con el sudor sustancias de desecho que son nocivas para el cuerpo.
• Al respirar, se elimina por la boca y la nariz en forma de v***r.
• En la o***a se expulsa gran cantidad de desechos.
Es muy importante consumir una cantidad suficiente de agua cada día para el correcto funcionamiento de los procesos de asimilación y, sobre todo, para los de eliminación de residuos del metabolismo celular. Son necesarios alrededor de tres litros de agua al día como mínimo, de los que la mitad aproximadamente se obtienen de los alimentos y la otra mitad se deben obtener bebiendo.
La Organización Mundial de la Salud O.M.S., recomienda tomar precauciones para no consumir agua no tratada, porque este es un medio para la transmisión de muchas enfermedades infecto contagiosas.
En la ciudad de Cochabamba, debido al alto grado de contaminación de las aguas y la carencia de sistemas de purificación adecuados, se recomienda el consumo de agua purificada o previamente de fuentes de confianza. A las redes públicas de distribución se le añaden compuestos químicos como el flúor o el cloro, que a pesar de ser imprescindibles para evitar la contaminación microbiológica, pueden resultar peligrosos incluso en la dosis utilizada por autoridades sanitarias.