14/10/2026
𝑪𝑯𝑼𝑸𝑼𝑰𝑺𝑨𝑸𝑼𝑬Ñ𝑶𝑺 𝑫𝑬 𝑶𝑹𝑶:
𝑱𝑶𝑹𝑮𝑬 𝑻𝑨𝑩𝑶𝑨𝑫𝑨 𝑴𝑶𝑺𝑪𝑶𝑺𝑶
“NO SUPONGAS, PREGUNTA”
“CUANDO COMPRES ALGO PARA LA FÁBRICA, COMPRA PRIMERO A TU PARIENTE, SI TU PARIENTE NO TIENE, COMPRA A TU AMIGO, Y SI TU AMIGO NO TIENE, COMPRA A UN DESCONOCIDO”
“SI TÚ COMPRAS EN SUCRE, EL DINERO SE QUEDA EN SUCRE”
𝐄𝐋 𝐂𝐇𝐔𝐐𝐔𝐈𝐒𝐀𝐐𝐔𝐄Ñ𝐎 𝐐𝐔𝐄 𝐅𝐔𝐍𝐃Ó 𝐘 𝐓𝐑𝐀𝐍𝐒𝐅𝐎𝐑𝐌Ó, 𝐋𝐀 𝐏𝐑𝐈𝐌𝐄𝐑𝐀 𝐈𝐍𝐃𝐔𝐒𝐓𝐑𝐈𝐀 𝐃𝐄 𝐂𝐇𝐎𝐂𝐎𝐋𝐀𝐓𝐄 𝐄𝐍 𝐁𝐎𝐋𝐈𝐕𝐈𝐀, 𝐄𝐍 𝐔𝐍𝐀 𝐓𝐑𝐀𝐃𝐈𝐂𝐈Ó𝐍 𝐄 𝐈𝐃𝐄𝐍𝐓𝐈𝐃𝐀𝐃 𝐃𝐄 𝐒𝐔𝐂𝐑𝐄
Rumbo a los 500 años de fundación, de la heroica e inmortal Chuquisaca, abordamos la historia de un insigne chuquisaqueño y empresario que le puso sello y marca histórica en un rubro especial, a nuestra ciudad.
Tenemos historias que comienzan con grandes capitales económicos y otras que comienzan con una familia, una idea y el deseo de hacer las cosas bien, la historia de Jorge Taboada Moscoso pertenece a estas últimas.
Descendiente de españoles migrantes, nació en la ciudad de Sucre, el 2 de noviembre de 1918 y murió el 16 de agosto de 2005, producto de un cáncer de próstata, a la edad de 87 años. Habiéndole pronosticado el médico encargado que su diagnóstico de vida era de 5 años, vivió de manera sorprendente, según los datos extraídos y contra toda probabilidad; 12 años más.
Se casó con Nelly Bejarano Romero (falleció en el año 2022), tuvieron tres hijos: Jorge Gonzalo, Carlos Enrique y Javier Raúl Taboada Bejarano (este último murió durante la pandemia del COVID – 19). Don Jorge era una persona amable, espontánea, abocado a su empresa y a su familia, quien gustaba de los viajes al campo. Asumió la responsabilidad de apoyar y solventar a su familia económicamente para que sus hermanos puedan culminar su formación profesional. Trabajó durante un tiempo en el Banco Nacional de Bolivia – BNB, fue concejal suplente por Acción Democrática Nacionalista – ADN, por cuestiones ajenas a su voluntad, ocupa la titularidad de dicho cargo, emprendiendo gestiones de desarrollo para la ciudad de Sucre. Fue amigo personal durante la etapa del gobierno constitucional del expresidente boliviano, general Hugo Banzer Suárez; quién durante todas las visitas oficiales que ejecutó a la capital se hospedó en su casa por el grado de confianza y estima que tenía el presidente de ese entonces con Jorge Taboada Moscoso.
La historia comienza antes de 1948, Jorge Taboada Moscoso creció con una particular influencia de su abuelo, José Napoleón Taboada, quien acostumbraba tomar chocolate caliente preparado al estilo francés, despertaría su fanatismo por el chocolate. Según la historia familiar difundida por Chocolates Taboada, don Jorge desarrolló desde niño una afición por el chocolate y llegó a acompañar a su abuelo en aquellas degustaciones. Aquello que inicialmente parecía una costumbre familiar terminó convirtiéndose en una idea empresarial.
Cuando llegó a la adultez, Jorge convenció a sus hermanos José, Gastón y Carlos, además de su madre, para emprender juntos la fabricación de chocolates. La familia alquiló una casa ubicada en la calle Estudiantes de Sucre, frente a las oficinas centrales de la Universidad San Francisco Xavier, posteriormente se trasladaría a la calle Ayacucho (sector de ampliación del edificio de CESSA), luego se trasladaría al edificio dónde funcionó durante muchos años en la calle José Mostajo y finalmente se establecería de manera permanente en la calle Daniel Campos N°100 (sector de Surapata detrás de la Escuela Superior de Maestro).
En el año 1948, comienza a funcionar el emprendimiento familiar, inicialmente de manera completamente artesanal, con la elaboración de bombones. No había una gran industria detrás, había una familia, una idea y voluntad de trabajar. Lo extraordinario es la velocidad con la que aquel pequeño emprendimiento consiguió reconocimiento. El 23 de noviembre de 1948, apenas meses después de iniciar actividades, chocolates Taboada participaron en una feria industrial en La Paz, el resultado fue un segundo lugar, reconocimiento que estimuló a la familia a continuar desarrollando el negocio. Ese premio tuvo un significado especial, un pequeño emprendimiento nacido artesanalmente en Sucre comenzaba a competir fuera de Chuquisaca.
La demanda comenzó a crecer, la familia fue ampliando progresivamente la producción, incorporando nuevos productos y maquinaria. De acuerdo con las reseñas históricas, durante los años siguientes se produjo una transición desde la elaboración estrictamente artesanal hacia una producción más industrializada. Durante la década de 1950 se incorporaron maquinarias de origen alemán e italiano.
Jorge Taboada, vivía una vida modesta pese al éxito conseguido y consagrado, 𝐞𝐧 𝐮𝐧𝐚 𝐫𝐞𝐮𝐧𝐢ó𝐧 𝐝𝐞 𝐚𝐦𝐢𝐠𝐨𝐬 𝐨 𝐩𝐨𝐬𝐢𝐛𝐥𝐞𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐞𝐦𝐩𝐫𝐞𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨𝐬. 𝐋𝐨𝐬 𝐩𝐫𝐞𝐬𝐞𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐞𝐧 𝐬𝐮 𝐜𝐡𝐚𝐫𝐥𝐚, 𝐝𝐚𝐛𝐚𝐧 𝐜𝐮𝐞𝐧𝐭𝐚 𝐝𝐞 𝐬𝐮𝐬 𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐢𝐝𝐚𝐝𝐞𝐬 𝐲 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐟𝐚𝐥𝐭𝐚 𝐝𝐞 𝐚𝐝𝐪𝐮𝐢𝐬𝐢𝐜𝐢ó𝐧 𝐝𝐞 𝐜𝐨𝐬𝐚𝐬 𝐦𝐚𝐭𝐞𝐫𝐢𝐚𝐥𝐞𝐬 𝐞𝐧 𝐬𝐮𝐬 𝐟𝐚𝐦𝐢𝐥𝐢𝐚𝐬, 𝐜𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐥𝐚 𝐩𝐫𝐞𝐠𝐮𝐧𝐭𝐚 𝐥𝐥𝐞𝐠𝐚 𝐚 𝐝𝐨𝐧 𝐉𝐨𝐫𝐠𝐞, ¿𝐚 𝐭𝐢 𝐪𝐮é 𝐭𝐞 𝐟𝐚𝐥𝐭𝐚?, 𝐲𝐨 𝐭𝐞𝐧𝐠𝐨 𝐚𝐥𝐠𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐮𝐬𝐭𝐞𝐝𝐞𝐬 𝐧𝐨 𝐭𝐢𝐞𝐧𝐞𝐧, 𝐥𝐨𝐬 𝐩𝐫𝐞𝐬𝐞𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐩𝐫𝐞𝐠𝐮𝐧𝐭𝐚𝐫𝐨𝐧 ¿𝐲 𝐪𝐮é 𝐞𝐬?: “𝐘𝐎 𝐓𝐄𝐍𝐆𝐎 𝐋𝐎 𝐒𝐔𝐅𝐈𝐂𝐈𝐄𝐍𝐓𝐄”. Don Jorge, ayudaba a la gente de Sucre, en aquellos tiempos dónde la ciudad era pequeña, nunca puso obstáculo para el apoyo económico de quién buscaba su ayuda y la solicitaba, dentro de todo esto no faltaron quienes se presentaron con una falsa historia, y pues, la buena fe quedó vilipendiada. También tuvo bastante empatía con sus empleados y con la dignidad del trabajador de su fábrica, tenía un dicho que hace hincapié con lo descrito recientemente, decía: 𝐜𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐥𝐢𝐪𝐮𝐢𝐝𝐞𝐬 (𝐛𝐞𝐧𝐞𝐟𝐢𝐜𝐢𝐨𝐬 𝐬𝐨𝐜𝐢𝐚𝐥𝐞𝐬) 𝐚 𝐮𝐧 𝐭𝐫𝐚𝐛𝐚𝐣𝐚𝐝𝐨𝐫, 𝐥𝐢𝐪𝐮í𝐝𝐚𝐥𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐟𝐨𝐫𝐦𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐞𝐚 𝐦á𝐬 𝐜𝐨𝐧𝐯𝐞𝐧𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐞𝐥 𝐭𝐫𝐚𝐛𝐚𝐣𝐚𝐝𝐨𝐫, el objetivo no era aprovecharse del empleado, sino brindarle las condiciones humanas y laborales más distendidas posibles. Este ilustre ciudadano no se quedó con la idea original, la desarrolló y la hizo crecer. Don Jorge no empezó solo, involucró a su madre y a sus hermanos, posteriormente, distintas generaciones de la familia continuaron vinculadas a la empresa, en la actualidad, su hijo Carlos Enrique Taboada Bejarano; es gerente propietario de esta industria chuquisaqueña.
𝐒𝐔𝐂𝐑𝐄 𝐘 𝐄𝐋 𝐂𝐇𝐎𝐂𝐎𝐋𝐀𝐓𝐄
Con el paso de las décadas, Taboada quedó profundamente asociada con la identidad gastronómica de Sucre. La empresa utiliza cacao boliviano, el cacao puede provenir de distintas regiones de Bolivia, pero en Sucre se convirtió en una tradición industrial y gastronómica con el sello de Taboada. Los consumidores años atrás en virtud a estas glorias alcanzadas, crearon una sentencia popular muy conocida: “𝐒𝐈 𝐅𝐔𝐈𝐒𝐓𝐄 𝐀 𝐒𝐔𝐂𝐑𝐄 𝐘 𝐍𝐎 𝐏𝐑𝐎𝐁𝐀𝐒𝐓𝐄 𝐋𝐎𝐒 𝐂𝐇𝐎𝐑𝐈𝐙𝐎𝐒 𝐘 𝐋𝐎𝐒 𝐂𝐇𝐎𝐂𝐎𝐋𝐀𝐓𝐄𝐒 𝐓𝐀𝐁𝐎𝐀𝐃𝐀, 𝐄𝐒 𝐂𝐎𝐌𝐎 𝐒𝐈 𝐍𝐎 𝐇𝐔𝐁𝐈𝐄𝐒𝐄𝐒 𝐄𝐒𝐓𝐀𝐃𝐎 𝐀𝐋𝐋Í”. La marca contribuyó además a consolidar la imagen de Sucre como “Capital del Chocolate”, una denominación utilizada en distintos materiales sobre la historia chocolatera de la ciudad y de Bolivia. Don Jorge Taboada Moscoso falleció en 2005, pero Chocolates Taboada continuó funcionando y actualmente se aproxima a ocho décadas de trayectoria.
𝐑𝐄𝐂𝐎𝐍𝐎𝐂𝐈𝐌𝐈𝐄𝐍𝐓𝐎
El 24 de agosto de 2005, Jorge Taboada Moscoso recibió un homenaje póstumo por parte del Gobierno Autónomo Municipal de Sucre y se le concedió la 𝐌𝐄𝐃𝐀𝐋𝐋𝐀 𝐉𝐔𝐀𝐍𝐀 𝐀𝐙𝐔𝐑𝐃𝐔𝐘 𝐃𝐄 𝐏𝐀𝐃𝐈𝐋𝐋𝐀, 𝐄𝐍 𝐆𝐑𝐀𝐃𝐎 𝐃𝐄 𝐇𝐎𝐍𝐎𝐑 𝐀𝐋 𝐌É𝐑𝐈𝐓𝐎, la distinción fue registrada por medios locales al recordar su aporte a la industria chocolatera. La ciudad reconoció oficialmente una trayectoria que había comenzado décadas antes en una pequeña casa de la calle Estudiantes, lamentablemente, este reconocimiento que le otorgó el concejo y la alcaldía fue póstumo; 𝐝𝐞𝐬𝐩𝐮é𝐬 𝐝𝐞 𝐮𝐧 𝐩𝐫𝐨𝐜𝐞𝐬𝐨 𝐝𝐞 𝐚𝐧á𝐥𝐢𝐬𝐢𝐬 𝐭𝐞𝐝𝐢𝐨𝐬𝐨. 𝐋𝐚 𝐟𝐚𝐦𝐢𝐥𝐢𝐚 𝐓𝐚𝐛𝐨𝐚𝐝𝐚 𝐩𝐫𝐞𝐬𝐞𝐧𝐭ó 𝐥𝐨𝐬 𝐫𝐞𝐪𝐮𝐢𝐬𝐢𝐭𝐨𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐧 𝐬𝐮 𝐦𝐨𝐦𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐬𝐨𝐥𝐢𝐜𝐢𝐭𝐚𝐫𝐨𝐧 𝐥𝐚𝐬 𝐚𝐮𝐭𝐨𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐚𝐪𝐮𝐞𝐥 𝐞𝐧𝐭𝐨𝐧𝐜𝐞𝐬, 𝐬𝐢𝐧 𝐞𝐦𝐛𝐚𝐫𝐠𝐨, 𝐬𝐮 𝐝𝐞𝐛𝐚𝐭𝐞 𝐬𝐞 𝐩𝐫𝐨𝐥𝐨𝐧𝐠ó 𝐝𝐞𝐦𝐚𝐬𝐢𝐚𝐝𝐨, 𝐝𝐞𝐬𝐩𝐮é𝐬 𝐝𝐞 𝐬𝐮 𝐦𝐮𝐞𝐫𝐭𝐞, 𝐝𝐨𝐧 𝐉𝐨𝐫𝐠𝐞 𝐓𝐚𝐛𝐨𝐚𝐝𝐚 𝐫𝐞𝐜𝐢𝐛𝐢ó 𝐞𝐥 𝐫𝐞𝐜𝐨𝐧𝐨𝐜𝐢𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐢𝐧𝐬𝐭𝐢𝐭𝐮𝐜𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥, 𝐞𝐥 ú𝐧𝐢𝐜𝐨 𝐨𝐭𝐨𝐫𝐠𝐚𝐝𝐨 𝐞𝐧 𝐒𝐮𝐜𝐫𝐞, 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐞𝐬𝐭𝐞 𝐜𝐢𝐮𝐝𝐚𝐝𝐚𝐧𝐨 𝐜𝐡𝐮𝐪𝐮𝐢𝐬𝐚𝐪𝐮𝐞ñ𝐨. Habiendo transcurrido 20 años de la muerte del señor Taboada y por decisión en vida de su señora esposa, ambos restos mortales fueron incinerados y esparcidos en un hermoso jardín de rosas, de su propiedad privada en solemne ceremonia familiar.
Este insigne personaje reúne tradición, emprendimiento, industria, identidad y legado. Don Jorge Taboada Moscoso no solamente fabricó chocolates, construyó una tradición empresarial que terminó y terminará formando parte de la memoria histórica regional. Demostró que desde Sucre también se podía construir industria, empresa, empleo y una marca capaz de trascender generaciones. Hoy, cuando un chuquisaqueño prueba un chocolate Taboada, no solamente está degustando un producto, está saboreando 78 años de historia, trabajo familiar y tradición empresarial nacida en Sucre.
Por esto y más, Jorge Taboada Moscoso, es un Chuquisaqueño de Oro, que merece todos los reconocimientos póstumos de rigor por parte de nuestras instituciones, buscando siempre consolidar no solo la rememoración histórica, sino recuperar el sitial de honor que le corresponde a Chuquisaca, motivados por estos grandes personajes que dio vida nuestra tierra, y en cuyo suelo empezaron sueños, metas, exportaron glorias, pensamiento y son muestra de ejemplo y perseverancia en nuestra patria chica para las futuras generaciones.
¡𝐇𝐎𝐍𝐎𝐑 𝐘 𝐆𝐋𝐎𝐑𝐈𝐀 𝐏𝐀𝐑𝐀 𝐄𝐒𝐓𝐄 𝐈𝐋𝐔𝐒𝐓𝐑𝐄 𝐂𝐈𝐔𝐃𝐀𝐃𝐀𝐍𝐎!
Lic. Marvin Murguía Villarroel
Sociólogo, investigador y asesor
𝐅𝐌 𝟏𝟎𝟔.𝟗 – 𝐀𝐌 𝟏𝟑𝟖𝟎