11/04/2025
Decir que el problema es solo el plástico es quedarnos cortos. El verdadero problema está en cómo lo producimos, lo consumimos y lo desechamos. Cada año, el mundo genera más de 400 millones de toneladas de plástico, y más del 50% es de un solo uso, diseñado para ser usado por minutos y durar siglos. En América Latina, se recicla menos del 10% del plástico, el resto termina en vertederos, ríos, océanos… o en nuestros cuerpos, en forma de microplásticos.
Esta lógica de consumo rápido y desecho inmediato además de dañar el planeta, sostiene un sistema económico que lucra con la contaminación y desplaza las responsabilidades a quienes menos impacto generan. Mientras tanto, seguimos creyendo que reciclar es suficiente, sin cuestionar por qué seguimos produciendo cosas que nacen para ser basura.
Cambiar este sistema requiere más que buenas intenciones: necesitamos regulación, innovación, y sobre todo, consumidores conscientes que entiendan que el problema no es el material, es el modelo.