Un Pedacito de Mundo...
Al intentar describir la historia, viene sólo una frase a mi cabeza “amor por el campo”, seguidamente invaden los recuerdos de infancia, los camping a orillas de un río, las trillas, las juntas para hacer humitas, los asados improvisados y las ganas eternas de mantener a la familia unida; en este escenario todo siempre era una buena excusa para reír y contar historias escuchadas una y mil veces, historias que a través de los años pasaron a ser parte de la narrativa familiar.
El deambular gitano acaba el 2013, donde se encuentra este espacio en medio de la nada, pero con todo para construir el sueño, siempre bajo la premisa de lo familiar, colaborativo, rescatando las tradiciones, conservando en los procesos lo orgánico y natural. Así la simbiosis busca su equilibrio entre los cultivos de parra, gallinas, chanchos, ovejas, gansos, bosque nativo, eucaliptos, pinos, membrillos, convirtiéndose en 5 hectáreas de campo como los de antaño, donde nos vemos obligados a la interacción tradicional Chilena, pero con la comodidad de una cabaña con piscina.
Esta es la invitación, descansar en familia y conectar a las nuevas generaciones, vivenciando el campo, como lo hacían nuestros abuelos.