02/04/2026
Marzo fue un mes demasiado intenso, días que me remecieron por dentro y no siempre me dieron tiempo para procesar todo lo que estaba sintiendo, aún así estoy tratando de aferrarme al aprendizaje.
Como muchos de ustedes saben, se cierra una etapa importante para mí, el viernes es mi último día en La Tribu, un lugar que fue mucho más que trabajo, fue otro hogar. Me voy con hartos sentimientos mezclados, nostalgia, pena, satisfacción, pero por sobre todo alegría, ya que cumplí mi sueño de tener un local en donde pude cocinar todas mis recetas, y cerrar como corresponde esta locura que empecé hace ocho años.
Quería aprovechar de compartirles una reflexión que me ha servido mucho a lo largo de estos años: hay días en que todo se ve cuesta arriba, los problemas se agrandan, las soluciones se esconden y el cuerpo también lo resiente. Pero incluso en esos días, si te diste el tiempo de comer bien, de prepararte algo rico, o de cocinarle su plato favorito a un ser querido… ya hiciste algo valioso, fue un día ganado.
A veces avanzar no se trata de resolverlo todo, sino de sostenerse con pequeños actos. Y para mí de eso siempre se trató la cocina.
Gracias por acompañarme en este proceso, pero no es un final, abracemos la incertidumbre y veamos que pasa.
Juan ✌️