23/01/2023
Yo llegué a vivir al Pacífico por puro azar, gracia de Dios, como dicen, llegué porque andaba detrás del Viche (Para los que para los que todavía no saben el Viche es el licor artesanal propio de las comunidades de esta regiòn del país). Andaba en Bogotá detrás del Viche y andaba ganandomela con eso, vendiendo Viche, corrigiendo textos, a veces meseriando, escribiendo por ahí de copy, sumando y restando pagaba las cuentas y así , haciendo poesía con la supervivencia. Llegué a camellar allá. De una me bautizaron: "La Rola", obvio. Y me metí en el rollo y traté de hacer las cosas bien, en la medida de mis fuerzas y de mi carácter y ahí voy, he ganado un montón de experiencias y momentos bellísimos.
Pero yo me vine fue detrás del Viche, y ahí sigo.(Se me ha atravesado mucha poesía y mucho corrinche, y mucha alegría) Mi objetivo es ser un puente entre personas que lo fabrican y la gente de Bogotá que lo quiere consumir. Lo primero que pensé es que yo quería trabajar con un Viche que fuera artesanal, que realmente fuera de caña, que fuera elaborado por nativos. Y no ha sido nada sencillo ubicar a los productores directos. Ellos no están en la ciudad, sino en las zonas rurales, donde se presentan muchos contratiempos, como el clima, como inundaciones, como problemas con el transporte, como que no salen lanchas directas para el puerto. Sin embargo vamos, y seguimos. Al Viche que he estado trayendo le puse de nombre "Cantaoras" en homenaje a las mujeres de Pacífico, me lo han ayudado a distribuir amigos en Bogotá, viene del río Cajambre. Tardé meses en lograr conocer a don Hermes Hurtado Renteria,y a su señora, doña Elizabeth Rodriguez. el Viche que traigo lo elaboran ellos, allá en Cajambre. Pero como dicen, "el Viche no tiene dueño, el Viche es una cultura y es de toda una comunidad"