26/02/2026
soñar despierto
En 2013, en Brasil, un empresario multimillonario anunció que enterraría su Bentley, un automóvil valorado en un millón de dólares, para poder “usarlo en la otra vida”. La declaración desató una ola de críticas inmediatas. En redes sociales y medios de comunicación fue señalado como excéntrico y provocador. La noticia se propagó con rapidez y la indignación pública creció día tras día.
Cuando llegó la fecha anunciada, la escena parecía confirmar lo impensable. Una fosa abierta, el vehículo listo junto al borde y decenas de periodistas expectantes. Cámaras encendidas, micrófonos en alto y un país atento al desenlace. Todo apuntaba a un acto tan polémico como irreversible.
En el momento de mayor tensión, el empresario tomó la palabra y detuvo el acto. No enterraría el Bentley. Explicó que todo había sido una estrategia para sacudir conciencias y dirigir la atención hacia la donación de órganos, una causa que, afirmó, salva vidas cada día.