19/03/2025
📸👀
Dicen que en Aquitania, entre la bruma que se posa sobre los cultivos y las calles desiertas al caer la tarde, aparece un carro rojo sin conductor. Nadie sabe de dónde viene ni hacia dónde va. Los más viejos aseguran que aquellos que se cruzan con él reciben un don invisible: la fortuna de hallar soluciones donde otros ven muros, la suerte de avanzar incluso cuando el camino parece desaparecer.
Apenas llegamos al pueblo, alguien nos habló de esa historia, como quien revela un secreto que flota en el aire desde hace generaciones. Lo tomamos como un cuento curioso, una superstición más… Lo que no creímos, en D’Lejos, es que seríamos testigos de aquel mito.
El carro rojo estaba ahí.
Solitario.
Silencioso.
Esperándonos.