27/07/2026
Cinco parámetros del agua que hay que controlar en las piscinas.
Para el mantenimiento de las piscinas y para que estén en el mejor estado posible durante todo el año, es importante conocer los parámetros del agua que hay que controlar y medirlos de forma periódica para realizar los ajustes necesarios, en caso de no obtener los valores correctos. Todos sabemos que el agua se altera fácilmente por efecto de las condiciones meteorológicas, o por su uso continúo, entre otros factores. Por eso, hoy queremos explicarles cuáles son los principales parámetros del agua que hay que medir para que tengan una piscina en perfectas condiciones siempre y para que sepas qué productos químicos profesionales se han de utilizar, qué resultado es el correcto y cómo corregir los problemas de tú piscina
La concentración de cloro es uno de los parámetros que hay que medir para tener siempre en buen estado el agua de la piscina.
1.- El cloro. El cloro es el principal desinfectante utilizado en el mantenimiento de las piscinas. Lo que hace básicamente es eliminar mediante oxidación las bacterias y otras materias orgánicas existentes en el agua. Al añadir el cloro al agua se produce una reacción química que nos dará el ácido hipocloroso, que es el producto realmente desinfectante. A la hora de medir la concentración de cloro es importante distinguir entre las diferentes formas activas del cloro presentes en el agua: cloro total, cloro libre y el cloro residual. Así, por ejemplo, el cloro total es la concentración total de cloro tanto en su forma desinfectante como en su forma degrada. Por sí misma, no es una medida de gran utilidad. En todo caso, en condiciones normales de correcto funcionamiento, debería tener un valor alrededor de 1,5 ppm (partes por millón). El cloro libre mide la concentración del cloro útil, funcionando correctamente, en condiciones normales.
Debería estar entre 1,0 y 2,0 ppm (partes por millón) El cloro residual o combinado. Mide la concentración de las cloraminas, es decir, la parte del cloro que ya no hace efecto desinfectante. Su valor máximo debería ser 0,2 ppm (partes por millón).
2.- El pH. Es un valor que indica si una sustancia es ácida o básica. En el caso del agua de la piscina, el pH debe oscilar entre valores de 7,2 y 7,6. Cuando se altera y no corresponde a estos valores puede producir problemas como enturbiar el agua, disminuir el poder desinfectante de productos clorados o provocar alguna irritación a los bañistas que la utilizan. Si tenemos el pH alto debemos bajarlo con un disminuidor de pH. En nuestra tienda, disponemos de ácido clorhídrico líquido o Maxi - pH que corrige el pH del agua de las piscinas cuando éste es superior a 7.6 ppm.
Si tenemos un pH bajo debemos subirlo con un incrementador de pH. El de pH líquido que tenemos en nuestra tienda es un corrector de pH para utilizarlo cuando éste es inferior a 7,2 en el agua de las piscinas en higiene profesional. Su resultado es muy efectivo.
3.- El ácido cianúrico/isocianúrico. El cloro en pastillas lleva un estabilizante que es el ácido isocianúrico. Es un estabilizador del cloro que aumenta su permanencia frente a la radiación solar, pero que se acumula en el agua de la piscina disminuyendo la capacidad desinfectante del cloro. Por lo que, en tratamientos de cloración, es muy importante controlar su concentración, ya que puede provocar que el cloro que se añada a la piscina sea totalmente inútil. Por otro lado la única forma de eliminar el ácido cianúrico es renovar el agua de la piscina. Se recomienda que los niveles de ácido cianúrico no superen las 75 ppm (partes por millón). El cloro en tabletas es un bactericida para mantener el agua de la piscina. Para un tratamiento de arranque, basta con colocar en su clorador una de estas pastillas de cloro por cada 18.000 litros de agua y poner el equipo de la piscina en funcionamiento. Para el mantenimiento, basta con reponer las pastillas cuando éstas se hayan disuelto, y añadir más cloro en tabletas continuamente para controlar el nivel de cloro.
4.- La dureza del agua. Entendemos por dureza la cantidad de sales de calcio y magnesio disueltas en el agua. El grado de dureza del agua será mayor cuanto más magnesio y calcio haya disuelto. El valor ideal oscila entre 150 y 250 ppm (partes por millón). Un agua excesivamente dura puede provocar incrustaciones de calcio , aguas turbias y perjuicio para los circuitos del agua.
5.- La alcalinidad del agua. La alcalinidad nos indica la cantidad de sustancias alcalinas (carbonatos, bicarbonatos e hidróxidos) que existen en el agua. Actúa como reguladora del pH del agua. Así una alcalinidad adecuada nos asegura un mejor control del pH y menos alteraciones de éste. El valor ideal se sitúa entre 125 y 150 ppm. Para modificar esta alcalinidad realizaremos el mismo tratamiento explicado en el caso del pH. Podemos aumentar la alcalinidad con Maxi Alkalinity increaser de alcalinidad y podemos disminuirla con ácido clorhídrico. Podemos controlar todos estos factores mediante los diferentes aparatos de medida y control de los valores del agua. Para ello, les recomendamos contar con un test kit que puedes adquirir en nuestra tienda.
Puedes contactar a nuestros asesores al 2635 1504 o al WhatsApp 6434 6085