14/08/2023
Para vos mamá y sobretodo si has perdido tu hijo....
Cuando una mujer está embarazada, las células del bebé migran a su torrente sanguíneo para luego regresar al bebé, esto se llama “microquimerismo fetal-materno”.
Durante 41 semanas, las células circulan hacia adelante y hacia atrás y se fusionan, después de nacer el bebé, muchas de estas células permanecen en el cuerpo de la madre, dejando una huella permanente en los tejidos, los huesos, el cerebro y la piel de la madre y, a menudo, pueden permanecer allí por décadas.
Todos los hijos que una madre tiene dejarán una huella similar en su cuerpo.
Incluso si un embarazo no llega a término, estas células aún siguen en su torrente sanguíneo.
Las investigaciones han demostrado que si el corazón de una madre sufre una lesión, células fetales se apresurarán a llegar al lugar de la lesión y se transformarán en diferentes tipos de células especializadas en reparar el corazón.
El bebé ayuda a reparar a la madre, mientras que la madre construye al bebé.
Por esto a menudo ciertas enfermedades desaparecen durante el embarazo.
Es increíble cómo los cuerpos de las madres protegen al bebé a toda costa, y el bebé protege y reconstruye a la madre, para desarrollarse de manera segura y sobrevivir.
Piense en los antojos locos por un momento. La madre tenía un déficit, una carencia de un mineral, vitamina o nutriente concreto que el bebé se encargó de hacerla necesitar tomarlo.
Los estudios también han mostrado células de un feto en la sangre, el cerebro,los pulmones, el páncreas o el corazón de su madre 18 años después de dar a luz.
También se ha encontrado que los bebés pueden presentar células de los hermanos mayores e incluso de la abuela materna.
¿No le parece asombroso?
Si es mamá, sabe cómo puede sentir intuitivamente a su hijo incluso cuando ya no lo tiene dentro y corretea por ahí.
Ahora hay pruebas científicas de que las mamás lo cargan durante años y años, incluso después de haberlo dado a luz.
Como puedes ver, tu conexión con tu bebé más mucho más allá de lo que podías imaginar.
Saber que tu bebé tiene esa pequeña parte tuya ayuda a reforzar los vínculos entre mamá y bebé.
Querida madre que has pasado por el profundo dolor de perder un hijo, el saber que parte de tu bebé permanece y sigue vivo en vos, creo, con todo respeto, puede suponer un gran consuelo para tu vida.
Y para los que nuestra amada y recordada madre ya no está fisicamente con nosotros, el saber que heredamos de ella esas maravillosas células llenas de amor y sacrificio nos brinda un gran orgullo y conforta nuestra alma.