13/07/2026
El Primer Congreso Nacional de Historia de Cuba se celebró en La Habana, del 8 al 12 de octubre de 1942, bajo la presidencia del destacado intelectual e historiador Fernando Ortiz y fue organizado por el historiador Emilio Roig de Leuchsenring. Este evento marcó un hito para la historiografía cubana y tuvo una enorme trascendencia para la Masonería.
Su mayor impacto fue la aprobación de una declaración oficial que reconoció públicamente el papel histórico de la institución masónica en la formación de la nación cubana. El Congreso proclamó que:
"La Masonería Cubana ha sido en todos los tiempos, desde su fundación, la institución que más elementos ha aportado a la independencia, la libertad, la cultura y el progreso de Cuba."
¿Qué significó este reconocimiento?
Constituyó el primer reconocimiento oficial, por parte de un congreso de historiadores, de la influencia decisiva de la Masonería en la historia nacional.
Reivindicó el papel de los masones en las luchas independentistas y en la construcción de la República.
Confirmó la participación de numerosos próceres masones, entre ellos José Martí, Carlos Manuel de Céspedes, Ignacio Agramonte y Antonio Maceo, como protagonistas de la independencia y del desarrollo de los ideales de libertad, igualdad y fraternidad en Cuba.
Desde entonces, la declaración del Primer Congreso Nacional de Historia se ha convertido en uno de los documentos históricos más citados por la Masonería Cubana, al constituir un respaldo académico a la contribución de la Orden al desarrollo de la nación.