19/08/2026
Hacer ce***za es un acto de fe. Hacerla hace 13 años, cuando éramos apenas unos tiernos infantes del rubro, era casi una travesía medieval.
Tan es así, que la primera vez en la historia que hicimos una lupulada, tratamos el agua. ¿El ácido? Totalmente a ojo, encomendados a la providencia y a la buena suerte.
A eso le prosiguió un salto al vacío: la IPA.
No sabemos si fue magia, un error de cálculo o una alineación astral, pero salió tan escandalosamente rica que la gente la adoptó y la bautizó por derecho propio: la IPA de Wincha.
Desde entonces, ha sufrido mutaciones dignas de película de ciencia ficción, se ha reinventado mil veces, pero jamás perdió el alma. Y al día de hoy, pese a todo, la seguimos haciendo exactamente igual de disfrutona a la guacha.
Pero todo llega para el que sabe esperar (y para el que deja de improvisar el ácido). Hoy, después de tantos años de andar a cara descubierta... nuestra criatura por fin se puso la casaca. 🍻✨
Pasá a buscar la tuya por Wincheria | Cervecería | La Plata y brindá por las improvisaciones de novatos que salen más o menos bien.
Diseño de indumentaria: Madison square Lucas Cobo