14/06/2026
A veces no es exactamente tristeza, ni enojo, ni depresión en el sentido que la gente suele imaginar. Es una mezcla extraña: sentir un vacío muy grande por dentro y, al mismo tiempo, estar tan agotado emocionalmente que ya casi nada importa. Como si estuvieras cansado de cargar preocupaciones, decepciones, responsabilidades o luchas internas durante tanto tiempo que llegas a un punto donde todo te da igual y, sin embargo, sigues pensando demasiado.