09/01/2026
Un gran maestro
50 COSIENDO EN LA MISMA ESQUINA, ESTA ES SU HISTORIA
A los 16 años salió de la escuela y aprendió un oficio.
Hoy, medio siglo después, Don Luis Eduardo Proaño sigue cosiendo, aguja en mano, como el primer día.
Llegó joven a desde Cotopaxi.
Le dijeron que se fuera, que moviera su kiosco, que se alejara…
pero él se quedó donde la gente lo conocía, donde lo buscaban, donde su trabajo hablaba por él.
👉 Con este oficio crió a cinco hijos, todos profesionales.
👉 Nunca se quedó sin trabajo.
👉 Nunca dejó la máquina.
Cuando empezó, coser un pantalón costaba 10 sucres.
Hoy cobra entre 20 y 25 dólares, y sigue firme, trabajando de 8 de la mañana hasta que el cuerpo aguante.
“Con esto voy a morir”, dice sin miedo.
Y deja un mensaje claro para los jóvenes 👇
Aprendan un oficio. El estudio es importante, pero saber trabajar con las manos también salva vidas.
📍 Don Luis
📍 75 años de edad
📍 50 años de trabajo honrado
📍 Una lección que no se aprende en la universidad
Esta ubicado en la calle 7 de octubre y la 4ta de la ciudad de Quevedo atiende de lunes a sábados.