09/07/2026
En marzo de este año tuvimos el inmenso honor de recibir en Guayaquil, Ecuador, a don Iván Sanz Cid, director de Dehesa de los Canónigos, junto a Raúl Herreras.
Fueron tres días intensos de trabajo en los que aprendimos sobre la historia y la pasión que hay detrás de una de las grandes bodegas de España. Pero el mayor privilegio fue conocer a Iván: un hombre de una calidad humana extraordinaria, cercano, sencillo, generoso y con una alegría que contagiaba a todos.
El tercer día viajamos con nuestra familia a la playa de Punta Barandúa. Compartimos el mar ecuatoriano, mariscos, grandes vinos, música y largas conversaciones. Un día perfecto que hoy cobra un significado aún más especial y que guardaremos para siempre en nuestros corazones.
Hoy nos despedimos con profunda tristeza, pero también con un inmenso agradecimiento por haber tenido la fortuna de compartir contigo.
Hay personas que, como los grandes vinos, dejan una huella imborrable y mejoran la vida de quienes tienen el privilegio de conocerlas.
Hasta siempre, querido Iván. Gracias por tu amistad. Descansa en paz. Por siempre y para siempre. 🍷🤍