23/06/2026
Un pequeño gesto puede cambiar por completo tu matcha: colarlo antes de batirlo.
El matcha tiende a formar grumos al entrar en contacto con el aire, y esos grumos no desaparecen por mucho que insistas con el chasen. El resultado: una textura menos fina y una experiencia mucho menos agradable.
La solución es simple:
pasa el matcha por un colador de malla fina antes de añadir el agua.
Tardas 10 segundos.
Ganas una taza mucho más sedosa, uniforme y fácil de disfrutar.
Porque preparar buen matcha no va solo de batir.
También va de cuidar los pequeños pasos. 🍵
Guarda este tip para tu próxima taza.