18/06/2026
Cocer huevos puede parecer sencillo, pero pequeños detalles marcan la diferencia entre un huevo difícil de pelar y uno que se limpia prácticamente solo. La clave está en controlar bien los contrastes de temperatura durante la cocción y el enfriado.
Cómo hacerlo:
1. Coloca 1 litro de agua en un cazo, añade un chorrito de vinagre (opcional, ayuda a degradar ligeramente la cáscara) y unos 12 g de sal.
2. Introduce los huevos cuando el agua aún no esté hirviendo, para evitar un contraste demasiado fuerte que pueda romper la cáscara.
3. Cuando el agua empiece a hervir, cuenta 12 minutos de cocción.
4. Pasados los 12 minutos, retira los huevos y pásalos inmediatamente a agua muy fría o con hielo, déjalos ahí 2 o 3 minutos. Este contraste térmico hace que el huevo se contraiga ligeramente y se separe de la cáscara.
5. Pasados los 2 o 3 minutos saca los huevos del agua fría y da unos pequeños golpes para romper la cáscara.
La piel saldrá prácticamente sola y tendrás unos huevos perfectamente cocidos y muy fáciles de pelar.