28/05/2026
Cuando crees en algo de verdad, pones todo lo que está en tu mano para que ese algo se haga grande.
Y así es como he pasado el último mes de reunión en reunión, de cata en cata, en México.
Un mes recorriendo un país inmenso, aprendiendo a moverme sola, saliendo de mi zona de confort y llevando Annapurna mucho más lejos de lo que imaginaba.
Hubo montañas,
Carreteras eternas,
Hielo en el coche para salvar botellas,
Y momentos en los que pensé:
“¿qué hago yo aquí?”
Pero emprender también es eso.
Tomar caminos que dan miedo.
Adaptarte sobre la marcha.
Confiar.
Y seguir caminando aunque no tengas todo claro.
Hoy vuelvo con el corazón lleno, nuevas ideas…
y unas cuantas anécdotas que todavía no sé ni cómo explicar.
¡Hasta pronto, México lindo! 🍷