03/06/2026
En altura la floración llega más tarde y ¡es una ventaja! Porque ir dos semanas por detrás de las zonas costeras y de media montaña, nos permite de forma orgánica cosechar uvas maduras con graduaciones más bajas y acideces más vivas y finas.
Y así de bellas están las inflorescencias, esos diminutos esbozos de racimos con sus botones florales que se convertirán en pequeñas flores y luego en uvas. Están surgiendo con una energía asombrosa: esta añada fresca nos va a regalar una floración uniforme y sin prisa, con racimos perfectamente alineados bajo un sol que no agobia. Las lluvias primaverales han hecho su trabajo y el suelo guarda una alta reserva hídrica que sostendrá a la vid durante las semanas críticas que vienen.