31/10/2025
👋🏼 Hoy quiero compartir algo más personal.
Hace más de tres años nació Ké Water, un proyecto que empezó con ilusión, intuición y muchas ganas de transformar el modo en que nos cuidamos.
En mayo, con la subida de costes y la dificultad de seguir embotellando, tuve que tomar una de las decisiones más duras: cerrar o continuar.
Decidí seguir. Apostar otra vez, reinventar, arriesgarme.
Así nació la idea de “¡A dar la lata!”, una forma simbólica de decir no quiero que esto acabe aquí. Apostamos por las latas, por un rebranding con alma, fresco y retro-moderno, por acercar Ké a más personas y adaptarnos a un mercado que cambia a gran velocidad.
Pero trabajar con un producto vivo como el kéfir de agua tiene su magia… y sus retos. No es fácil estabilizar algo que respira, que fermenta, que evoluciona.
Hoy seguimos investigando, mejorando, soñando con ese momento en que podamos ver Ké Soda en lata, estable, viva y lista para el mundo.
Mientras tanto, producimos los últimos lotes en botella, con el mismo amor de siempre.
Y aquí estoy, como Carla, emprendedora y persona, aprendiendo más que nunca. Viviendo el lado más humano del emprendimiento: la incertidumbre, la fe, la resiliencia.
Porque emprender en España —y más aún en alimentación— no es sencillo. Pero no quiero rendirme.
Solo quiero seguir creando algo que tenga sentido.
Que cuide, que inspire, que conecte.
💌 Y si alguien ahí fuera siente que puede sumar, colaborar o creer con nosotras en este propósito de transformar el sector de las bebidas hacia algo más vivo y más real, aquí estamos.
Con gratitud por lo que fue,
con ilusión por lo que tenga que venir.
— Carla.