21/08/2026
🍇 Todas las botellas tienen un año. Pero ¿sabes realmente qué significa?
Cuando hablamos de la añada, nos referimos al año en el que se vendimiaron las uvas con las que se elaboró ese vino. No es el año en que se embotelló ni el momento en que llegó al mercado. Es el punto de partida de su historia.
Y esa historia nunca se repite.
Cada añada está marcada por unas condiciones: la lluvia, las temperaturas, las horas de sol o el momento de la vendimia. Todo influye en cómo madura la uva y, por tanto, en la personalidad del vino que llegará a la copa.
Por eso, aunque se elabore siempre con la misma variedad y en el mismo viñedo, nunca será exactamente igual al de la cosecha anterior.
El trabajo de la bodega consiste en interpretar cada vendimia, respetar lo que la naturaleza ha ofrecido ese año y acompañar el proceso para que el vino exprese lo mejor de esa cosecha.
La añada no es una clasificación ni determina si un vino es mejor o peor.
Es el reflejo de un año en la viña.
Y quizá esa sea una de las cosas más bonitas del vino: que cada botella guarda el recuerdo de un momento irrepetible.
🍷 Porque antes de llegar a tu mesa, cada vino ya ha vivido toda una historia.