30/05/2022
En torno a los dos años y con un recuerdo prematuro de vida, ya correteaba por la tienda y mis padres, herederos del negocio familiar, me criaban y a la par se entregaban por completo a la actividad que hemos compartido tres generaciones, unidas en un mismo fin. Cuidar del cliente, ser honestos en las ventas, vivir de nuestro trabajo y a veces trabajar para vivir.
Desde el corazón estás palabras.
Habéis sido una clientela fiel y amigable.
Han sido muchos comerciales a los que agradecemos también su colaboración y trato.
Hemos sido una familia unida en esta empresa de vida y trabajo durante ochenta años.
Ha sido un placer.
Es difícil despedirse.
Gracias, muchas gracias.