21/12/2025
✨ DESPEDIDA DE CARLOS (TARRULY) ✨
Hoy escribimos una de esas publicaciones que uno nunca sabe por dónde empezar… porque poner en palabras tantos años de trabajo, de historias y de cariño no es nada fácil. Pero lo intentamos, porque la ocasión lo merece: Carlos se jubila.
O, como muchos ya le llamáis desde hace tiempo, Tarruly. Al final, no sabíamos si era la tienda la que tenía nombre de persona o la persona la que había heredado el nombre de la tienda.
Después de nueve años largos abriendo cada día a las 7 de la mañana (incluso cuando el despertador parecía su peor enemigo), Carlos ha decidido colgar el delantal. Han sido años de pan recién hecho, de ese “por si acaso” que siempre había en las estanterías, de conversaciones mañaneras y de repartir sonrisas incluso cuando el sueño apretaba más que el frío de Burgos.
Si algo ha caracterizado a Tarruly ha sido su trato cercano. Especialmente con los más pequeños del barrio, a quienes ha visto crecer, cambiar de curso, estrenar mochila y perder dientes. Esos clientes que entraban con timidez la primera vez y que acababan saludando desde la calle con toda la confianza del mundo.
Gracias a ellos, y a tantos vecinos, la tienda dejó de ser “un comercio” para convertirse en un lugar en el que siempre pasaba algo bueno.
Queremos dar las gracias a todos vosotros:
A los que estáis desde el primer día y a los que os habéis ido sumando poco a poco.
A quienes cada año reservabais sus famosos roscos de Reyes (que se agotaban antes que el turrón).
A quienes, muy generosamente, le dejasteis irse de vacaciones y hasta volver 😄.
A quienes participasteis en las recogidas de tapones y demás causas solidarias.
Y a quienes, en los momentos más difíciles, especialmente durante el COVID, ayudasteis a que la tienda siguiera en pie, cumpliendo todas las medidas con paciencia, cariño y alguna que otra broma para aliviar el ambiente.
Gracias por cada “buenos días”, cada conversación improvisada, cada niño que salía con una sonrisa y cada vecino que entraba solo a charlar un minuto y se quedaba diez.
Gracias por hacer de Tarruly lo que es: un pequeño negocio con un corazón enorme.
La tienda seguirá, el nombre también… pero quien se va es Carlos, llevándose consigo un montón de recuerdos y el orgullo de haber servido a su barrio de la mejor manera posible.
💛 Villímar, gracias por estos años. Gracias por querer tanto a Tarruly y, sobre todo, a Carlos.
Y a ti, papá: ahora sí, te toca disfrutar. Que ya era hora. Te queremos🥇💙