18/05/2026
Te invito a piedras que hablan de siglos, a roces de niebla que se entretejen por las esquinas, a besos callados en soportales y a ecos de pasos que se diluyen cuestas abajo; a luces y a sombras que se entrecruzan cuando la Luna se asoma a los marros. A los sonidos de campanas que ya no llaman ni alertan, tan solo cuentan el tiempo de mis esperas callando el crotoreo de las cigüeñas.
Ven, no temas, que las almenas ya no vierten brea ni saetas y no hay cascos de caballo rebotando en las vetustas piedras.
Te enseñaré las puertas y las rejas, los arcos y faroles que los custodian y que nos alumbrarán la mirada, las caricias y los suspiros que emanan de las piedras. En silencio, desde San Jorge, te invitaré a mirar las estrellas y la Luna nos recibirá por las callejas, como si nos guiara y nos dijera...: "Estos son mis dominios y estas mis reglas... Os besaréis en cada esquina, en el final de todas las cuestas, correréis a esconderos en las sombras de las iglesias, en las paredes encaladas y judías recortaré vuestras ganas y los aljibes mirarán sin recato la ebullición de vuestras venas. Que sepa todo el mundo que "La Parte Antigua", ya sea judío, árabe o cristiano, es territorio de románticas escenas..."
Y yo, mientras te espero, sorteo cabizbajo las piedras, los brillos y los besos que voy dejando, ...por si acaso te perdieras.
¿Te vienes...? Te espero, no sabes cuanto...
Dicen que Zuleima se enamoró de un capitán cristiano, y su padre,
en castigo, la encerró en los sótanos, y sus lágrimas los anegaron...
Pero seguro que no fue así..., ¿seguro...?
El aljibe del museo de Cáceres, ubicado en lo que había sido el alcázar almohade. Fechado entre los siglos XI y XII. Del agua se alzan 12 columnas, dividiendo el espacio en cinco naves. Se uso para abastecerse de agua hasta el siglo XIX.
Cáceres la Bella.
Y si os sobra un ratito, os venís a vernos y os contamos más historias de piedras💜