El agua mineral natural de Alzola es un agua termal que aflora a una temperatura constante de 29ºC a lo largo de todo el año, sin cambio alguno a lo largo de los más de 200 años de historia del manantial. Esta termalidad se debe a la profundidad alcanzada en el subsuelo, alrededor de los 700 m. El Agua de Alzola es única, no ha modificado su composición nunca, es un milagro natural, y de una calid
ad extraordinaria para nuestra salud. El origen del agua está en los montes de Izarraitz, donde el agua se filtra en el subsuelo y comienza un lento viaje, de entre 20 y 25 años, hasta aflorar de forma natural en nuestro preciado manantial de Alzola. En este viaje es donde el agua adquiere todas sus propiedades y su mineralización característica. El manantial de Alzola es uno de los decanos de Europa, fue descubierto en 1776 y declarado de Utilidad Pública en 1843. Produce un agua mineral con una composición reconocida por todos los expertos como excelente: lo demuestra su diagrama hidroquímico, uno de los más equilibrados de Europa. La reputación del Agua de Alzola data de los tiempos del Gran Balneario donde su fama justa y merecida era confirmada cada día por la experiencia allí obtenida. Alzola fue ganadora en la 1ª Cata Ciega Internacional Aguas del Milenio celebrada en Bilbao en 2001, frente a las más prestigiosas marcas de aguas nacionales e internacionales.